Vetanas FIBA

La lista más difícil de Scariolo

Tendrá que elegir en junio si sigue con el mismo bloque que tan bien ha respondido o llama a las estrellas

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Tras la primera ventana de clasificación para el Mundial 2019, Sergio Scariolo se mostró feliz y visiblemente emocionado en rueda de prensa, pero el lunes en Zaragoza, con el cuarto triunfo en el bolsillo y la clasificación para la segunda fase conseguida, su rostro era una mezcla de orgullo y preocupación por lo que se le viene encima.

La próxima ventana FIBA, prevista para finales de junio, plantea un dilema al seleccionador, que podrá elegir entre todos los jugadores españoles por primera vez desde que se pusiera en marcha este nuevo sistema de clasificación para la Copa del Mundo de baloncesto. Acabadas la NBA y la Euroliga, Scariolo tendrá sobre su mesa de nuevo los mimbres más codiciados, aunque no está claro que la revolución en el vestuario de la selección vaya a ser total. «Veremos cuál es el marco de elegibilidad de la siguiente ventana. Será una decisión difícil, aunque a priori tengamos más opciones para elegir. Será cuestión de encontrar un equilibrio entre el objetivo de clasificarnos y el empuje de los nuevos. Cuando llegue el momento, reflexionaremos, la Federación me dará su visión y trataremos de ir en sintonía», explicaba el seleccionador.

Esa visión federativa a la que se refería Scariolo pesará mucho en su decisión. El organismo que dirige Jorge Garbajosa está muy satisfecho con el rendimiento que se ha visto por parte del equipo en estos cuatro partidos, pero sabe que el choque ante Eslovenia del 28 de junio –en el que seguramente estén la mayoría de los campeones del Eurobasket 2017– obliga también a reforzar al equipo nacional. «Esperaremos al final de la temporada y evaluaremos entonces en qué estado físico han llegado todos los jugadores, sus situaciones particulares, de contrato, etcétera. A la vista de esos informes, estableceremos quiénes están disponibles para que el seleccionador decida con criterios deportivos. Lo que sí está claro es que los jugadores que han competido en estas dos ventanas han demostrado que están al más alto nivel y que son merecedores de nuestro respeto y de mantenerse como opciones de futuro por derecho propio», afirmaban ayer a ABC fuentes federativas.

La idea de Scariolo es formar un equipo que premie a los mejores de estos dos partidos –Colom, Aguilar, Rabaseda, Vázquez...– con algunos habituales que no han podido venir por formar parte de clubes de Euroliga –Sergio Rodríguez, Oriola o Ribas– y de la NBA. Entre estos últimos hay cierta ilusión con que los Gasol puedan apuntarse a la cita ante Bielorrusia y Eslovenia, equipo al que tienen ganas desde que les eliminara del Europeo. Los dos hermanos, que por entonces estarán ya de vacaciones, tienen previsto un encuentro benéfico en Gerona para el día 8 de julio, por lo que no parece extraño que pudieran ponerse a disposición del seleccionador para esta tercera y última ventana programada para la semana anterior.

Solución al conflicto

La tarea no es sencilla, porque más allá de los dos encuentros que cerrarán la primera fase, Scariolo debe mirar al futuro. Un futuro en el que tendrá que volver a tirar de este grupo de jugadores –los últimos compromisos están previstos durante la temporada 2018/2019– si la FIBA y la Euroliga no solucionan el conflicto que mantiene enquistado al baloncesto mundial.

Se abren ahora tres meses de dudas para Scariolo, que tendrá que solventar en junio un nuevo problema al frente del equipo nacional. Un puzle del que algunos, como reconocía Sergi Vidal tras el choque de Zaragoza, se ven fuera. Lista en la que algunos no querrán estar y que puede marcar, de alguna manera, el futuro próximo de la selección.