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El Madrid sigue la estela del Barça

Los de Messina derrotan al Menorca gracias a su acierto desde la línea de tres

EFE
MADRID Actualizado:

El acierto en los triples, 15 de 21 en un casi increíble 71 por ciento, fue prácticamente lo único destacable de la victoria del Real Madrid sobre un Menorca claramente inferior en lo físico y en lo técnico.

El 0-4 de inicio para el Menorca no se salió del guión establecido para el partido. La superioridad del Real Madrid, sobre el papel, era tan grande que nada ni nadie podía perturbar la paz del ambiente de la Caja Mágica.

El Madrid no tuvo que hacer ningún extraordinario para igualar el marcador, aunque tardó cuatro minutos en ponerse por delante en el luminoso, 7-6.

También es verdad que ya no volvió a abandonar las ventajas, como que tardó demasiado en romper definitivamente el partido.

Una pequeña presión defensiva en los últimos minutos del primer cuarto, parecieron querer dar una nueva velocidad al partido, pero todo se quedó en un amago, sin mucho más detrás.

El 24-20 de los primeros diez minutos y el 49-41 del descanso, mostraron a un Menorca cumplidor y resignado, a un Real Madrid apático y superior y a una Caja Mágica aburrida, abúlica y silenciosa.

El único que se salió de lo escrito fue Sergio Llull con cuatro triples sin fallo y 18 de valoración. Y es que los triples fueron lo mejor de la primera mitad en el Real Madrid, con 7 convertidos de 8 lanzados.

El juego interior del Madrid volvió a brillar por su ausencia o su flojera, lo mismo que la defensa, quizá porque no hacía falta mucho más para conseguir la victoria.

Un triple de Garbajosa en los primeros segundos de la continuación pareció dar por finalizado el partido, pero el Menorca apretó en defensa, aunque sólo fuera por vergüenza torera, y volvió a meterse en el partido, (52-47 m.23), ante un Real Madrid sin fuerza, con fallos de debutante y sin hambre.

Los primeros silbidos ante tanta inoperancia local llegaron con el empate a 55 de los isleños en el ecuador del tercer cuarto. Entonces apareció Carlos Suárez y con dos triples devolvió el partido al orden establecido por la clasificación de ambos equipos.

Los más de cuatro mil aficionados que se dieron cita en las gradas apenas se alteraron y al final del tercer periodo el 70-59 siguió invitando a todos al relax.

Un parcial de 0-9 en apenas dos minutos, pasando de 78-60 a 78-69, una técnica al banquillo madridista y poco más dio de sí el último periodo, en el que las defensas se relajaron definitivamente y en el que el Real Madrid cerró una victoria cimentada en los triples con un 71 por ciento de acierto, 15 de 21.