Los hermanos Gasol disputan el primer balón del All Star de 2015 - EFE
All Star NBA (158-163)

El salto para Pau, el partido para Marc

El All-Star confirma a los Gasol como la mejor pareja de hermanos de la historia del baloncesto y deja una foto, la del salto inicial, para el recuerdo

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El árbitro lanzó el balón al aire pasadas las ocho y media de la tarde en Nueva York –dos y media de la madrugada en España- en el centro del parqué del Madison Square Garden. Los cuerpos de los hermanos Gasol chocaron en el aire para llevarse la pelota. Pau, el mayor, necesitó puntearla dos veces para que la ganara su equipo.

El ganador del salto inicial era lo de menos. Lo importante era ese momento para la historia. Dos hermanos –ya considerados los mejores de la historia del baloncesto- se enfrentaban por primera vez como titulares en el partido de las estrellas de la NBA, la mejor liga del mundo. Como pívots de los quintetos iniciales, les correspondió pelear por el salto inicial.

«Hemos comentado la jugada antes del salto. He ido con ganas y ha sido un momento bonito. Pero mira, me la he llevado», dijo Pau Gasol al acabar el partido.

«Le he mirado como nunca le había mirado antes de enfrentarnos en un partido”, decía poco después Marc. «Es un momento que también sirve para homenajear a otros grandes jugadores del baloncesto español, como Navarro, Garbajosa o Carlos Jiménez», añadía.

«Es especial estar en este escenario, compartirlo con tu hermano, hay poco mejor que eso», insistió el hermano mayor.

Pau, que jugaba en el combinado de la Conferencia Este, se llevó el primer balón, pero el partido lo ganó el equipo de su hermano menor, la selección de la Conferencia Oeste. El marcador final fue de 163-158, un récord de anotación conjunta para el partido grande del fin de semana delAll-Star.

Buena parte del partido pareció una extensión del concurso de triples celebrado la noche anterior, en el que se impuso Stephen Curry. El escolta de Golden State Warriors no fue el más destacado en este capítulo. Sus tres triples de diez intentos no son nada con los 7 que encestaron el mejor tirador hasta el momento en la liga, Kyle Korver, de Atlanta Hawks, y la estrella de Houston Rockets, James Harden.

A otros jugadores no les tembló la muñeca a la hora de intentarlo desde la línea de tres puntos. Lebron James (4), LaMarcus Aldridge (4), Lillard (3) y Russell Westbrook (5) estuvieron entre los mejores en este capítulo.

Westbrook, escolta de Oklahoma City Thunder, fue quien tuvo la mejor aportación individual en el encuentro. Con 41 puntos y 5 rebotes, fue elegido MVP del partido.

En el plano colectivo, el partido fue tan descafeinado como es habitual en el All-Star. La regla no escrita es que los equipos no defienden hasta el último cuarto, con lo que el encuentro se convirtió en un carrusel de penetraciones a canasta sin oposición y de tiros de tres, de todos los colores: Lebron James desde 9 metros, Durant mientras andaba, Korver y Harden con gran acierto… Marc Gasol también lo intentó en una ocasión desde lejos, pero el balón se negó a entrar.

En un estilo de juego en el que el balón apenas si mueve y es difícil que lleguen a los pivots, los hermanos Gasol solo pudieron brillar en la faceta reboteadora. Pau Gasol fue el líder del partido, con 12 rebotes, y Marc Gasol el mejor de su equipo, con 10.

Pau Gasol firmó un doble-doble, ya que a sus rebotes añadió 10 puntos, entre ellos dos de un ‘alley oop’ que le sirvió Lebron James. El mayor de los Gasol es el líder de la NBA en este capítulo y lleva 13 dobles-dobles consecutivos en la liga regular.

La falta de tensión en el parqué se transmitía al público, que parecía disfrutar más de los espectáculos de los descansos. Pocas cosas despertaron exclamaciones en el público: el manejo mágico de balón de Curry, un gran mate de Westbrook, un ‘alley oop’ de Carmela Anthony, que jugaba ante su público, un gran tapón de Pau Gasol…

El partido llegó al último cuarto empatado a 122 puntos. Un arreón del Oeste, liderado por Westbrook, consiguió que se llevaran el partido. El escolta estuvo también a punto de hacer historia, se quedó a un punto de igualar el récord de Wilt Chamberlain en el All-Star de 1962, cuando anotó 42. Pero superó en uno la que hasta ahora era la segunda anotación de siempre, la del mejor jugador de la historia, Michael Jordan, que consiguió 40 puntos en el partido de las estrellas de 1988.