Felipe, siempre Felipe Reyes
Felipe Reyes, con su trofeo de MVP - efe
Liga endesa

Felipe, siempre Felipe Reyes

El ala-pívot, que volvió a ser elegido MVP de una final, sostuvo al Madrid en los peores momentos. No estará en el Eurobasket

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Han pasado seis años desde que el Real Madridlevantó en el Palau Blaugrana el que, hasta anoche, era su último título de liga. Y Felipe Reyes ya estaba allí. Luego vinieron los Rudy Fernández, Jaycee Carroll, Sergio Rodríguez, Mirza Begic y otros fichajes de relumbrón para reflotar la errática nave del baloncesto madridista, pero el hombre clave en la extenuante final ACB entre Real Madrid y Barcelona Regal ha sido Felipe Reyes, el viejo Felipe. Su inmenso peso en la eliminatoria le ha granjeado el reconocimiento como jugador más valioso de la misma. Igual que en 2007

Al contrario que su joven compañero, Nikola Mirotic, elegido MVP de la liga regular, pero con una actuación discreta en el playoff final, el capitán madridista dio lo mejor de sí en la cita decisiva. También en eso ha demostrado su veteranía. En los muchos momentos en los que la pizarra de Xavi Pascual pareció haber maniatado completamente a los tiradores madridistas, emergió la figura colosal del menor de los hermanos Reyes, reboteando y anotando, bregando con Tomic y el resto de torres azulgrana y salvando del colapso definitivo los sistemas de ataque de Pablo Laso. El coraje de Reyes resultó el arma inesperada que evitó que el Madrid sucumbiera. Inesperada, pero no nueva. Porque Felipe es el segundo máximo reboteador de la historia de la Liga Endesa y ayer desbancó a Steve Trumbo del récord de capturas en las finales, y eso no se consigue de la noche a la mañana.

Reyes no es ningún novato, es el capitán que se plantó en la sala de prensa del Palacio de los Deportes con tono reivindicativo. Dedicó su triunfo especialmente a sus detractores y recordó que "parece que la gente solo se acuerda de la liga en el Palau que ganó Djordjevic, pero hubo una después". Se refería el cordobés al título logrado en la cancha del eterno rival por el Madrid de Joan Plaza en la temporada 2006. De los actuales integrantes de la plantilla madridista, solo Felipe y Sergio Llull formaban parte de aquel equipo.

A sus 33 años, Felipe sabe lo que cuesta ganar una liga. De hecho, a pesar de llevar ya catorce temporadas en la élite del baloncesto nacional, solo lo ha conseguido en tres ocasiones. Ahora, tras haber sido el sustento de un equipo muy cuestionado durante toda la final, Reyes cree que se merece un descanso. Está agotado y anoche confirmó que Juan Antonio Orenga tendrá que buscar otro candidato para el juego interior de la selección nacional en el próximo Eurobasket. "Mi cuerpo lo necesita", dijo, antes de dedicarle el triunfo a su difunto padre: "Él es quién más me ha apoyado siempre y ahora más que nunca".