La selección española, anoche, en la ceremonia de inauguración de los Europeos celebrada en el estadio de Montjuic. - EFE

ATLETISMO - Campeonato de Europa, en Barcelona

La saltadora es una de las favoritas nacionales, junto con los atletas de medio fondo y marchadores

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Parece que ya sí es el momento. Ruth Beitia, después una vida saltando por encima de un listón cada vez más alto, será una de las bazas españolas de rascar metal en el Europeo que hoy arranca en Barcelona, y que espera a la delegación más numerosa de la historia, 88 atletas.

El presidente de la Federación, José María Odriozola, atisbó unas quince medallas en el horizonte continental, las mismas que en Múnich 2002, y por encima de las 11 del último de Gotemburgo.

«Ya toca. Mi primera medalla de pista cubierta fue en Madrid con mi público y espero que la primera al aire libre sea en Barcelona», comenta a ABC Ruth Beitia, que saltó por encima de los dos metros en el reciente campeonato de España en Avilés. «Me ha faltado un poco de suerte al aire libre», reconoce la cántabra, «en los Juegos de Pekín porque iba un poco pasada de motivación, al 120%, y el año pasado (Mundial de Berlín), aunque yo no creía en la suerte, tuve la mala suerte de romperme un cordón cuando iba todo perfecto», explica la saltadora.

En Barcelona espera la princesa croata, Blanka Vlasic, oro en 2009 y plata en 2007, primera en el ranking mundial del año, con 2'03 de marca. Y luego, otro tanto con la teutona Friedrich, la italiana Di Martino y la belga belga Tia Hellebaut, campeona olímpica que vuelve tras alumbrar. Ruth es cuarta en el ranking europeo, así que solo le falta un escaloncito para colgarse la presea. Y juega en casa. Beitia viene lanzada con sus 2,00, «y si algo tiene que jugar a mi favor es que voy bien, que es mi público y que va a estar mi familia en la grada. Pero bueno, ellas, acojonarse no se van a acojonar», explica.

Si hay motivos para pensar que este puede ser el momento de la saltadora española al aire libre, es que desde la plata del Mundial de Doha del pasado mes de marzo, Ruth ha mejorado «en todo, en velocidad, en multisaltos, en pesas», pero confiesa haber tenido un mes de junio nefasto y no haber sabido llevar todo eso al salto: «¡Me he estado peleando con listones en 1'90!», apunta Beitia, eso sí, hasta que saltó los dos metros de Avilés.

La delegación española presenta en el mediofondo y en la marcha sus candidaturas a metal más fuertes, y sin duda, Ruth es la apuesta más fuerte fuera de ahí. Cuanto menos, pondrá caros los metales en casa.