Griezmann y Simeone, en el entrenamiento del Atlético de este vierne
Griezmann y Simeone, en el entrenamiento del Atlético de este vierne - EFE
Liga Santander

Tensión en el Atlético tras el fiasco europeo

El conjunto de Simeone se la juega en San Mamés después de una eliminación que ha enrarecido el ambiente en el vestuario rojiblanco

Madrid Actualizado: Guardar
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El Atlético de Madrid regresa a la Liga en Bilbao después de la decepción en los octavos de final de la Champions, una eliminación que ha destapado un ambiente enrarecido en el vestuario, extraño de recordar en la etapa de un Diego Simeone que este viernes intentó pasar página al asegurar que su equipo «es como una familia» en la que «si hay una situación, queda dentro». Las tensiones, sin embargo, han trascendido de puertas para fuera. El conjunto rojiblanco, según desveló el diario As, viajó a Turín después de que el defensa Savic y Óscar Ortega, preparador físico y hombre de confianza del argentino, protagonizaran hace una semana una fuerte bronca tras el duelo liguero ante el Leganés. La exigente sesión en la previa del decisivo partido ante la Juventus aumentó el distanciamiento con más miembros de la plantilla. El central montenegrino, que no jugó ante los italianos, llegó tocado y hoy es baja en San Mamés, un duelo al que los madrileños se presentan obligados a la victoria para mantener al Barcelona el pulso por el campeonato. Arias y Vitolo, que también regresaron con molestias, tampoco estarán ante el Athletic, al igual que Filipe y Lucas.

Las lesiones, ya más de 40, se le están acumulando esta temporada al Atlético y el «profe» Ortega acapara las miradas. Simeone salió ayer en defensa de su preparador físico al asegurar que «tiene errores, como tenemos todos, pero es el mejor». El técnico, que reclamó a los aficionados que si tienen alguna crítica tras el fiasco europeo la centren en él («soy el responsable del equipo para todo»), apuntó al entorno exterior y avisó de que «todo va a seguir por el mismo camino» sin hacer caso a que «puedan aparecer cosas que buscar desestabilizar» tras la eliminación ante la Juventus. En este sentido volvió a esgrimir el argumento de que su equipo es como una familia «en la que las cosas se quedan dentro», a la vez que lanzó un mensaje optimista: «Seguimos en la línea de seguir creciendo como club y mejorando como equipo».

En medio de la marejada, Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado, se alineó este viernes sin titubeos con su técnico, que renovó recientemente hasta 2022, y en declaraciones a la web del club le mostró su apoyo: «Confío plenamente en nuestro proyecto deportivo y en Simeone». El dirigente, que reconoció que su equipo no compitió en Turín como es habitual, subrayó que «ese partido fue un mal día que ya es pasado». «La diferencia en la eliminatoria contra un equipo que nos supera en más de 200 millones de ingresos fue un penalti en el minuto 82. Un mal día no puede hacernos perder la perspectiva. Estoy seguro de que Diego completará una década en el Atlético que cambiará nuestra historia», añadió.