Joao Félix en su presentación como jugador del Atlético
Joao Félix en su presentación como jugador del Atlético - EP
Atlético de Madrid

Los portugueses que han hecho mella en el Atlético de Madrid

Joao Félix se une a leyendas como Futre y es el decimoséptimo portugués en el club madrileño

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Desde leyendas como Futre o los triunfos de Tiago o Simao, hasta los fracasos de Hugo Leal o Costinha, pasando por Maniche, Diogo Jota o Sílvio. Joao Félix se ha convertido en la última incorporación de un elenco de futbolistas portugueses que, mejor o peor, hicieron mella en el club colchonero.

El primer luso en enfundarse la elástica rojiblanca fue Jorge Mendonça. Llegó en 1958 procedente de Angola y en sus nueve campañas como jugador del Atlético disputó un total de 234 partidos, donde marcó 91 goles. Su juego ayudó a conseguir una Liga en la temporada 65-66, tres Copas del Generalísimo (1960-61-65) y una Recopa en el 1962. Llegó a salir a hombros del Metropolitano después de un 4-0 al Dinamo de Zagreb.

Pasó a la historia del Atlético de Madrid por ser el jugador que marcó el gol que rompió la racha de victorias del Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Los madridistas llevaban sin perder en liga ocho años, convirtiéndose así en el equipo que más tiempo había permanecido sin caer en casa de la historia. La racha terminó el 7 de marzo de 1965 cuando Mendonça marcó el gol que daba la victoria al Atlético de Madrid, en el minuto 74. Se fue traspasado al Barcelona por petición de Vicente Calderón que necesitaba dinero para terminar las gradas del estadio que después llevaría su nombre.

Futre en 1997 con el Trofeo Villa de Madrid
Futre en 1997 con el Trofeo Villa de Madrid - Alejandro Carra

Pero el más conocido y emblemático para la historia del club es, sin duda, Paulo Futre. El extremo llegó al Atlético de Madrid en 1987 como promesa electoral del entonces presidente Jesús Gil. Futre fue el gran prodigio del fútbol portugués en los años 80. Aterrizó en el conjunto colchonero siendo Balón de Plata y campeón de la Champions y como rojiblanco conquistó la Copa del Rey en dos ocasiones, durante las temporadas 1990-91 y 1991-92, con gol incluido en el Bernabéu. Más tarde, siguió ligado al club al formar parte de la dirección deportiva. Pronto se convirtió en una leyenda del Atlético de Madrid, buque insignia del club, ídolo de la grada y uno de los mejores de toda una generación.

Menos suerte tuvo su compatriota Costinha, que llegó en 2006 tras liderar a Portugal y fue uno de los hombres clave del Oporto de Mourinho. Sin embargo, no estuvo a la altura de lo que se esperaba de él en el Vicente Calderón. En 24 partidos vio siete amarillas y una roja. También dejó para el recuerdo su agresión al canterano Jacobo durante uno de los entrenamientos.

Costinha realizó una durísima entrada a la altura de la rodilla del joven jugador para cortar un contragolpe. Tras esto, Jacobo le pidió explicaciones y el portugués le respondió con un puñetazo en la cara. Su historial y su juego no convencieron ni al entrenador, ni a la directiva ni a la afición, y se marchó al Atalanta Bergamo.

En este ritmo de fracasos también se encuentran Pizzi y Sílvio. Pizzi llegó en 2011 unos días antes de que finalizara el mercado de fichajes cedido del Sporting de Braga con obligación de compra (13 millones). Apenas contó para Manzano y Simeone terminó dándole minutos. En total disputó 16 partidos y firmó un gol. Sílvio, también procedente del Sporting de Braga, recaló en el club rojiblanco con 24 años. Firmó por cinco temporadas y parecía que tenía mucho futuro por delante pero las lesiones constantes le hicieron perder el ritmo y la titularidad.

Otros portugueses con la rojiblanca

Hugo Leal (1999-2001): Procedente del Benfica, a pesar de llegar al Atlético de Madrid siendo internacional absoluto en su país, no contaba para Luis Aragonés. Jugó 65 partidos con la rojiblanca.

Dani Carvalho (2000-2003): En la misma línea de promesas truncadas se encuentra Carvalho. La afición lo recuerda más por su gol en el Calderón con el Ajax que por su rendimiento con el Atlético de Madrid. Famoso también por sus salidas nocturnas llegó al Atlético tras varios bandazos, disputó 64 partidos y marcó 10 goles. Ayudó al ascenso a Primera y un par de años después se retiró.

Zé Castro llegó con 23 años en 2006 tras su buen hacer con las selecciones inferiores de Portugal. Sin embargo no despuntó con el Atlético de Madrid. Estuvo en el club hasta 2008.

Maniche (2006-2009): Levantó pasiones y odios en la afición rojiblanca a partes iguales. Disputó 84 partidos con el Atlético pero nunca estuvo al nivel que mostró en el Oporto, con el que fue Campeón de Europa. Cuando quería imperaba en los frenéticos 4-2-4 de ida y vuelta que proponía Aguirre. Cuando no, ni corría.

Contemporáneo a Maniche fue Simao, capitán del Benfica y el mayor desembolso del Atlético en toda su historia por aquel momento. Cosechó 32 goles en sus 171 partidos y conquistó una Europa League y una Supercopa de Europa a las órdenes de Quique Sánchez Flores. Oculto tras las estrellas Forlán y Agüero y eclipsado por el fichaje de Reyes fue un puñal en la banda izquierda.

En la buena línea también está Tiago, que fichó tras pasar por la Premier League, la Ligue 1 y la Serie A. Fue indiscutible para Simeone. Logró una Liga, una Copa del Rey, una Supercopa de España, dos Supercopas de Europa y la Europa League en sus 217 partidos como rojiblanco. En total marcó 18 goles. El último gran recuerdo luso que vieron las gradas del Calderón. Se retiró el mismo día que el emblemático estadio, tras ser la piedra angular del mejor Atlético de la historia. Siguió ligado al club como cuerpo técnico un año después.

Joao Pinto, que tuvo una carrera exitosa en el Benfica y el Sporting de Portugal, se formó durante la temporarda 1990-91 en el Atlético de Madrid. André Moreira el portero de 23 años que llegó al Atlético de Madrid en 2014 y saldrá sin debutar. Diogo Jota, el delantero de 22 años que solo residió en el Atlético una pretemporada. Aún así ya fue más de lo que estuvo su compatriota Ruben Micael, traspasado a la par de Falcao y que ni siquiera fue presentado por el club colchonero.

Llegando al final de la lista nos encontramos con Gelson Martins, el controvertido fichaje del Atlético de Madrid que tras no sumar minutos en el combinado de Simeone se marcha al Mónaco y deja unas duras declaraciones: «No quiero volver al Atlético». El capítulo lo cierra Joao Félix, el joven de 19 años procedente del Benfica que, tras enamorar a media Europa, llega al Atlético de Madrid para suplir la marcha de Antoine Griezmann.