Falcao, en el entrenamiento del Mónaco
Falcao, en el entrenamiento del Mónaco - Reuters
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Champions League

Falcao, fuego amigo para el Atlético en el estreno de la Champions

El equipos de Simeone inicia el viaje hacia la final del Wanda ante el Mónaco, que vive de los goles del delantero exrojiblanco

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El Atlético de Madrid comienza este martes (21.00 horas. Movistar Liga de Campeones) una nueva aventura en la Champions League, la competición que ha supuesto el impulso y el espaldarazo definitivo al crecimiento internacional del club, pero que se ha convertido también en una obsesión deportiva para Diego Simeone, la plantilla y especialmente para su afición. Un camino que vuelve a ilusionar y que se inicia en la casa de un inquietante anfitrión, Radamel Falcao, el goleador que dejó huella en el Vicente Calderón y que ahora tiene como misión dar alegrías al Mónaco. Regreso a un torneo que se esfumó de las vitrinas en las finales de 2014 y 2016, y que esta temporada provoca, si cabe, aún más cosquilleo porque el partido en el que se conocerá el próximo campeón, el 1 de junio de 2019, tendrá como escenario el estadio Wanda Metropolitano. Un acicate y una responsabilidad más para el vestuario rojiblanco, que afronta la travesía hacia el sueño más deseado advertido por la decepción que supuso caer eliminado en la fase de grupos de la última edición. Falcao espera esta noche a sus excompañeros con el fusil cargado.

«Estoy muy contento de jugar contra ellos. Tengo buenos recuerdos y llevo al Atlético en el corazón, pero voy a luchar por la camiseta del Mónaco». En su etapa como rojiblanco levantó una Europa League, una Supercopa continental y la Copa del Rey celebrada en el Santiago Bernabéu en su partido de despedida, pero Falcao dejó claro desde que conoció el sorteo que esta noche aparcará sus sentimientos en el estadio Luis II, su hogar desde que en verano de 2013 abandonara Madrid. En su maleta guardó los 78 goles que marcó en sus 104 partidos oficiales como atlético. Hoy el único objetivo es marcar en la portería que tantas tardes ayudó a defender. «Todos le conocemos, cómo es como futbolista, y, sobre todo, tendremos que tener cuidado cuando esté dentro del área», advirtió ayer Koke en rueda de prensa.

La salida del Atlético y una grave lesión en 2014 cambiaron la vida del delantero, un goleador precoz que en 1999 hizo historia al debutar con 13 años y 112 días en el fútbol profesional colombiano, el futbolista más joven en lograrlo en ese país. Un récord que aún luce. «En aquella época, en Colombia se había creado una ley para incentivar a los clubes para que usaran jugadores jóvenes. El club en el que estaba, Lanceros, tenía muchas lesiones y me acabaron llamando, pero no lo esperaba», explicaba el internacional en una entrevista con la UEFA. Con aquella rotura del ligamento cruzado anterior en la rodilla izquierda comenzó un calvario para un jugador que acabó cedido en el Manchester United y el Chelsea, aunque sus minutos sobre la hierba fueron contados. El pasado verano por fin vio cumplido la meta de disputar el Mundial que se le negó en 2014 por aquella lesión y ahora vuelve a sonreír, aunque el Mónaco ha comenzado mal el curso.

Por primera vez desde que separaron sus caminos volverán a coincidir. La humildad y la sencillez de Falcao calaron en el Atlético, donde se recuerda especialmente la espectacular tarde en la que marcó seis goles en Liga ante el Getafe o su doblete en la final de la Europa League frente alAthletic en la noche en la que Simeone consiguió su primer título de rojiblanco. Desde entonces, el técnico ha sumado una Liga, una Copa del Rey, otra Europa League, dos Supercopas continentales y una de España, pero el argentino tiene pendiente la Champions. Un sueño que acarició en Lisboa y Milán, y que intentará ver cumplido en la final del Metropolitano, la última estación y la más ilusionante en la edición que comienza hoy.

«Venimos de una experiencia dura»

La consigna en el vestuario, sin embargo, es recurrir a la manida filosofía del partido a partido. Las dudas iniciales del Atlético en el comienzo de la temporada aumentan esa sensación de precaución. Queda mucho camino hasta el 1 de junio y, además, está fresco el aviso del pasado curso, cuando no se superó la fase de grupos porque resultó imposible ganar al Qarabag. «Venimos de una experiencia muy dura la temporada pasada, donde nos quedamos fuera, y no tenemos espacio de pensar más allá del partido con el Mónaco. Si pensamos en ir creciendo, el destino te llevará a donde te tiene que llevar. Se va a jugar la final en nuestro estadio y a los hinchas les encantaría jugar una final en su casa. Nosotros estamos al margen, porque sabemos que para llegar ahí hay que ganar», afirmó ayer Simeone en rueda de prensa.

Una noche de reencuentros también para Thomas Lemar, que sentirá también una sensación extraña al enfrentarse al que fue su equipo hasta este verano y por el que el Atlético pagó 70 millones de euros, el fichaje más caro de su historia.