Álvaro Morata celebra un gol con el Chelsea
Álvaro Morata celebra un gol con el Chelsea - AFP
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Las claves de la llegada de Álvaro Morata al Atlético

El club rojiblanco tiene que aligerar su masa salarial, pudiendo abandonar el equipo Gelson o Kalinic o cerrar la venta de Jonny

MadridActualizado:

Los últimos días en las oficinas del Atlético no están siendo precisamente tranquilos. Nadie dijo que ver a Álvaro Morata vestido con las rayas rojas y blancas fuera fácil. El club madrileño puso en marcha la operación cuando se abrió el mercado de fichajes de invierno y, a escasos días de su cierre, el anuncio de la llegada del delantero no termina de producirse. Pero los últimos movimientos adivinan un desenlace a gusto de Diego Simeone, principal valedor de Morata y sin el que no se entendería el interés del club por hacerse con sus servicios.

Las cosas comenzaron a esclarecerse durante el pasado miércoles. Primero llegó el anuncio del desembarco de Gonzalo Higuaín al Chelsea. El Milan informaba minutos después del fichaje de Krzysztof Piatek. Así, las piezas del puzle empezaban a encajar. Morata tenía vía libre para abandonar Londres y la responsabilidad de que se cerrara la operación recaía ahora en el Atlético, que tiene que dar salida a varios de sus jugadores para dejar sitio al delantero.

El acuerdo entre el Atético y Morata llegó hace días. Sin embargo, el límite en la escala salarial ha impedido cerrar la llegada del delantero. El club rojiblanco cuenta con 293 millones dedicados al apartado de sueldos, una cifra que le está generando varios problemas a la hora de perfeccionar la plantilla. Ya ocurrió el verano pasado, cuando Jonny Otto, lateral procedente del Celta, puso rumbo a la Premier. De esta situación también son víctimas algunos jugadores de la actual plantilla, quienes llevan tiempo reclamando una renovación que no llega por el escaso margen salarial que hay.

Una prioridad

Ahora, Morata se ha convertido en una prioridad y la dirección deportiva ha puesto en la rampa de salida a dos recién llegados. Nikola Kalinic y Gelson Martins, fichados el pasado verano, son los que más han sonado para aligerar la masa salarial. En el caso del portugués, su futuro parece estar cerca de resolverse. En la jornada de ayer el club le dio permiso para viajar a Mónaco y cerrar su cesión hasta final de temporada. Apenas ha contado para Simeone en este primer tramo y confía en gozar de más minutos en el Principado.

El segundo nombre es el del croata. Su caso es peculiar. Kalinic sí que ha contado con más oportunidades y él siente que ha estado a la altura de lo exigido. La lesión de Diego Costa le abrió las puertas de la titularidad, y aunque no ha jugado tanto como esperaba, sí que se ha convertido en un habitual en el equipo. Aun así, quitarse su ficha parece la solución más lógica, toda vez que Morata cubriría el vacío dejado por él, a la espera de la reincorporación de Costa en febrero.

La segunda vía

Aunque la última temporada de Kalinic en Italia no fue la mejor, el nivel mostrado anteriormente le otorga un gran cartel en Europa. El Betis y el Valencia se han interesado en él. El Atlético, en cambio, prefiere que se marche a un equipo extranjero, ya que considera que así se evitaría reforzar a un rival de la Liga. El Mónaco había puesto sus ojos en el croata, pero la incorporación de Gelson le cierra las puertas. El Schalke ha sido el último en sumarse a la lista.

La salida de Kalinic parece, pues, en punto muerto. Y ante esto, el Atlético parece haber encontrado una segunda vía para desencallar la «operación Morata». Jonny, que milita actualmente cedido en el Wolverhampton hasta final de temporada, podría ser traspasado al conjunto inglés. Su rendimiento en la Premier está dejando buenas sensaciones y su venta podría ser la llave para resolver el problema del límite salarial. En este tipo de operaciones, el club que cede al jugador suele hacerse cargo de una parte de su ficha. Su venta aliviaría las cuentas.

Mientras tanto, Morata aguarda el anuncio de su llegada. Sabedor de que es cuestión de tiempo, ha preferido no hacer declaraciones públicas y esperar a que se complete el «efecto dominó». En el Atlético están tranquilos. La familia del jugador llegó hace días a Madrid y su agente se ha dejado ver por las oficinas del club. Todos saben que tarde o temprano se terminarán cerrando el resto de operaciones. La salida de Gelson es cuestión de horas. Está por ver si finalmente es Kalinic o Jonny el que se desvincula del club rojiblanco. Salvo sorpresa, Simeone contará con Morata en unos días, un delantero del que lleva tiempo prendado y que estará listo para disputar la Champions.