La AMA da vida a la tesis de Contador

Su jefe científico insinúa que la norma sobre el clembuterol se puede cambiar

MADRID Actualizado: Guardar
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La Agencia Mundial Antidopaje (AMA) ha dado vida a la tesis de Alberto Contador y su argumento sobre la carne contaminada como detonante de su positivo por clembuterol en el pasado Tour de Francia, asunto que aún colea en los órganos deportivos de justicia. El director científico de la AMA, Olivier Rabin, cuya especialidad y cargo poco tienen que ver con una visión política de la jugada, aceptó ayer que la revisión de la norma que rige los positivos por clembuterol podría modificarse hasta fijar un mínimo admisible. Una señal que llevaba tiempo esperando Alberto Contador, quien se enfrenta en breve al Tour de Francia (del 2 al 24 de julio) y a la vista de su caso en el Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS) en la primera semana de agosto.

La declaración que que quería escuchar Contador fue ésta: «Podríamos hacer recomendaciones al comité ejecutivo de la AMA para señalar como dopaje definitivo un determinado límite. Y decretar en otro nivel todos aquellos casos que no pasen de esa cifra en el contexto de los resultados de los análisis anteriores o futuros del atleta», dijo Rabin.

Esta discusión no es nueva y tampoco enlaza con el positivo del ciclista español. El debate sobre el clembuterol y la carne de ganado enriquecida artificialmente viene de lejos. Hace dos años ya hubo una secuencia de reuniones entre el equipo científico de la AMA y el grupo de trabajo que encabeza el director del laboratorio de Colonia, Wilhelm Schänzer, a propósito de los límites del clembuterol. Y el principio de acuerdo estuvo a punto de plasmarse en un documento oficial: el clembuterol sería designado positivo a partir de 300 picogramos por mililitro de sangre. Por 50 picogramos, Contador está inmerso en este berenjenal.

La normativa actual dictamina que la presencia de este producto en cualquier cantidad en el cuerpo humano es constituiva de dopaje. El organismo no lo genera de manera natural y el único camino posible en un positivo es la ingesta.

El laboratorio de Colonia, el que detectó los 50 picogramos de Contador en el día de descanso del Tour, es uno de las más avanzados entre los 35 homologados en el mundo por la AMA. Y Schänzer se ha convertido en uno de los paladines de la comunidad científica en la investigación sobre el dopaje genético. Descubrió una molécula, conocida como GW1516, que aumenta el tejido muscular y los niveles de resistencia. Y fue el personaje clave en la exoneración del jugador de tenis de mesa Dimitri Ovtcharov, que dio positivo por 75 picogramos de clembuterol y se sometió a un examen capilar para demostrar su inocencia.

El comité de científicos de la AMA se reunirá la semana próxima en Montreal para debatir los posibles cambios sobre la normativa del clembuterol y presentará una propuesta al Comité Ejecutivo de la AMA en septiembre próximo en Lausana. Mientras tanto, Contador habrá disputado el Tour y acudido a la vista del TAS con la AMA y la UCI como presuntos acusadores. «El miedo a la contaminación de la carne por sustancias dopantes no es nada nuevo. Con un número limitado de países, existe ese riesgo», dijo Rabin para satisfacción del ciclista.