Cristiano se lleva un balón ante Pjanic, que decidió con el 1-1 en 2010 - AP
LIGA DE CAMPEONES — El Madrid desea vencer al Lyon por primera vez

Superar el gafe de marzo

Mourinho fue fichado para acabar con la racha de seis fracasos en octavos de final

TOMÁS GONZÁLEZ-MARTÍN
MADRID Actualizado:

Mourinho ha recuperado en el Real Madrid el valor intrínseco de lo que significa ser entrenador. Desde 1959 a 1974, Miguel Muñoz fue precursor de una independencia que el fútbol moderno derrotó, al albor de las estrellas, en los años ochenta y noventa. En el siglo XXI, Schuster y Pellegrini lo intentaron, sin éxito. Nunca demostraron ese liderazgo con los jugadores que un equipo requiere. Capello sí era un líder, pero su carácter no congenió con la imagen externa. Ahora, por fin, un técnico del Real Madrid ha vuelto a imprimir en los futbolistas su actitud positiva. Las plantillas necesitan creer en quien les manda. Mourinho llegó a este equipo con una meta trazada desde el mes de julio: derrotar el maleficio de marzo. El portugués no acepta que un club caiga seis veces consecutivas en octavos de final de la Copa de Europa. El preparador luso firmó con Florentino Pérez para solucionar el problema.

A la séptima irá la vencida. Cristiano, Benzema, Marcelo, Albiol, todos están convencidos del mensaje de su superior. No pueden admitir que el Lyon les deje de nuevo en la estacada. El año pasado, en marzo, un gol de Pjanic en el Bernabéu significó el 1-1 del conjunto francés y el sexto fracaso del equipo español en octavos. Los franceses habían ganado 1-0 en Lyon.

En realidad, la historia volvía a repetirse. El Olympique nunca ha perdido con «le Real». En las fases de grupos ya le derrotó otras dos veces, 3-0 en 2005 y 2-0 en 2006. Y en Madrid empató siempre. Mourinho destaca ahora que también debe acabar con la «maldición francesa». Zidane le ayuda con informes precisos del conjunto galo.

Benzema: «Gracias, Mou»

«No hay gafes, ni tonterías», manifiesta Raúl Albiol sin atisbo para la lírica. «Tenemos ganas de vencer al Lyon». Benzema avisa de la fuerza de su antiguo equipo. «El Olympique se crece ante los grandes. Su figura es Lisandro». Pero Karim tiene una meta: «Ganar la Champions. En Lyon debemos salir a por todas». Elogia a Mourinho: «Me ha hecho un luchador, me cambió la mentalidad. Es un ganador, ha sacado a grandes futbolistas». Noquear al Lyon sería otro reto cumplido por el técnico, después de alcanzar la final de la Copa tras siete años.

El sábado solamente utilizó seis titulares porque afronta, en verdad, el mayor objetivo de la campaña. Otra decepción continental rebajaría la proyección internacional de un club que ha fichado a Cristiano, Kaká, Xabi Alonso, Ozil, Pepe, Adebayor, Carvalho y Benzema. El equipo desea romper un maleficio que comenzó en 2005 con la Juventus de Capello. Zalayeta decantó en la prórroga de Turín (2-0) una ronda que Helguera abrió con el 1-0 de Madrid. En 2006 fue Henry (0-1) quien decidió un duelo que el Arsenal confirmó al aguantar el empate inicial en Londres. En 2007 llegó un ogro clásico, el Bayern, que se clasificó por el valor doble de los goles a domicilio. Perdió 3-2 en Chamartín y ganó 2-1 en Múnich. En 2008 no hubo justificación. El Roma triunfó 2-1 en ambos estadios. En 2009, el Liverpool de Benítez y Torres le apabulló, 0-1 en España y 4-0 en Inglaterra. Mañana toca cambiar la historia.