El sexto hombre del Madrid

Felipe Reyes brilla con luz propia en el nuevo rol que le ha concedido Pablo Laso este año

MADRID Actualizado:

A sus 31 años, a la carrera deportiva de Felipe Reyes le quedan todavía muchos partidos al máximo nivel. Tiene gasolina para rato, pero sabe que es hora de dosificarse y aceptar el relevo, algo que Pablo Laso ha sabido utilizar en beneficio del equipo, que ha encontrado en el cordobés un sexto hombre de garantías.

Protagonista principal en todos los equipos en los que ha jugado, el pasado verano ya vio cómo su papel en la selección se reducía cuantitativamente. Perdió los galones antes de comenzar el Eurobasket en favor de Ibaka, pero su trabajo y esfuerzo en la cancha le devolvieron un rol principal. En el Real Madrid le ha ocurrido algo parecido. La irrupción de Mirotic le ha relevado al banquillo, desde donde ha sabido adaptarse hasta convertirse en uno de los jugadores más importantes para Laso. Como titular, Reyes promedió el año pasado 8,9 puntos y 5 rebotes por partido en la Liga Endesa. Unos números que ha mejorado con creces esta temporada, en la que ha disputado 18 encuentros, saliendo todos desde el banquillo. Fundamental en muchas de las victorias blancas, su nuevo rol le sienta de maravilla al capitán. Le ha descargado de responsabilidad y eso se refleja sobre la cancha donde suma 9,7 puntos y 6,7 rebotes por encuentro.

Un mes decisivo

Ayer, ante el Fuenlabrada (57-79) volvió a cumplir con creces. Fue el mejor en el contundente triunfo que permite al Real Madrid mantener el liderato de la liga, con 10 puntos y 6 rebotes, para un total de 17 de valoración. Una actuación que no ha sido flor de un día, ya que en el último mes, Reyes ha sido el hombre más decisivo del Real Madrid. En las cuatro últimas victorias de la Liga Endesa, el pívot es el jugador más valorado del equipo (20) y en la Euroliga, fue el único que se salvó del desastre frente al Montepaschi, al que le hizo 17 puntos y capturó 15 rebotes.

Antes del choque contra el Fuenlabrada, Reyes se refería a la situación del equipo. El cambio que ha dado con la llegada de Laso, tanto en la dinámica colectiva como en la suya en particular. «Cuando corremos nos sentimos cómodos. Cuando hacemos este tipo de juego es cuando más nos divertimos y, si queremos ganar, tenemos que estar fuertes en esta faceta del juego», señalaba el capitán del Real Madrid, que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera profesional.

Los Juegos, en el horizonte

Integrante de la generación de oro del baloncesto español, Felipe tiene en los Juegos Olímpicos de Londres uno de sus objetivos más importantes. El oro olímpico es el único título que le falta en su palmarés con la selección. El techo del baloncesto nacional, que solo Estados Unidos amenaza desde su atalaya de dominador mundial de la canasta.

Si Pau Gasol refleja como ninguno ese espíritu ganador que ha caracterizado a la selección española en los últimos años, Reyes encarna la lucha y el esfuerzo. Sin ser el mejor en nada, Felipe ha sabido hacerse un hueco siempre, incluso cuando nadie contaba con él, como en Lituania. Su imagen recogiendo el trofeo de campeones sobre la pista del Kauno Arena es ya inmortal. Mirada al cielo donde estaba su padre, que desde el pasado verano se ha convertido en el motor de su vida alrededor de la canasta. Por él quiere estar en Londres y por él quiere ganar un oro que se le resiste a la selección y que tendrá en él, el sexto hombre del Madrid, a uno de los referentes para conseguirlo.