Sandro Rosell enciende al madridismo
Sandro Rosell, antes del clásico - EFE
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Sandro Rosell enciende al madridismo

«No es políticamente correcto, pero creo que nuestros jugadores han dado un baño y hay que estar orgullosísimo de este equipo»

BARCELONA Actualizado:

Sandro Rosell es protagonista en los foros porque tiende a resbalar ante un micrófono, cuestionada su faceta de orador, más patoso que otra cosa después del 1-3 en el Santiago Bernabéu. Él mismo se puso la tirita y anunció que lo que diría se saltaba el protocolo. «No es políticamente correcto, pero creo que nuestros jugadores han dado un baño y hay que estar orgullosísimo de este equipo, de este entrenador y del trabajo que han hecho en este campo. Siempre es un placer ser presidente de este club, pero hoy —por el sábado— más», afirmó en el palco.

Lo políticamente incorrecto es lo del «baño», hiriente según como se mire en boca de un presidente. Rosell suele excederse cuando se refiere al Real Madrid y sus palabras a veces no sientan nada bien en el cuerpo técnico, que acostumbra a mantener una línea mucho más plana y respetuosa. En el recuerdo, inevitablemente aparecen las declaraciones del mandamás azulgrana antes de la final de la Copa del Rey. «Pongo un 5-0 en la porra para no perder la costumbre», dijo en un acto solidario refiriéndose a la goleada liguera del Camp Nou. «Se lo podía haber ahorrado», le recriminó públicamente Guardiola.

La última salida de tono fue en agosto, precisamente cuando el Barcelona obtuvo la Supercopa de España después de superar al Real Madrid en aquel partido de vuelta en el Camp Nou que dejó la imagen del dedo de Mourinho en el ojo de Tito Vilanova. Desde la euforia, Rosell se pronunció: «Veníamos de la playa y les hemos ganado un título a un rival que estaba muchísimo más preparado», subrayó.

Rosell, cuyas entrevistas personales escasean desde que asumió la poltrona, hereda el camino que inició Joan Laporta, especialista en dar titulares sonados llenos de sal y picante: «Si queréis una directiva bravucona y charlatana, buscad a otra porque nosotros no lo somos», sentenció en referencia a la anterior junta cuando se sucedieron los incidentes en el aluvión de clásicos del pasado curso. Amenazó con romper relaciones, pero se quedó en el casi.