El regreso del purasangre
El atleta jamaicano es el hombre más rápido de la historia - EFE

El regreso del purasangre

Tras nueve meses sin competir, Usain Bolt vence sin convencer en los 100 metros lisos y arrasa en los 200

MADRID Actualizado:

Año de Mundial de Atletismo. Año de Bolt. Nueve meses después de su derrota ante el estadounidense Tyson Gay tras una decepcionante temporada, los espectadores de la Golden Gala de Roma, celebrada el pasado 27 de mayo, pudieron presenciar el famoso protocolo de muecas, sonrisas, vaciles, índices señalando a la cámara y peinado de cejas marca de la casa. A su vera, su compatriota Asafa Powell, uno de los que le tienen ganas. Por delante, cien metros. Powell ejecutó una salida fulgurante (133 milésimas frente a 174 del plusmarquista mundial) y se mantuvo en cabeza hasta los últimos diez metros, cuando Bolt le adelantó por la izquierda, aparentemente sin esfuerzo, y paró el crono en 9,91, una bagatela para lo que acostumbra en las grandes citas. Suficiente para ganar, aunque sintió cerca el aliento de su rival (9,93). El mensaje estaba claro: he vuelto, y tengo margen de mejora. El 27 de agosto comienza el Campeonato del Mundo de Atletismo en Daegu (Corea del Sur), y el jamaicano no esconde sus intenciones.

Sus rivales, por cierto, tampoco. Los aficionados recuerdan el récord mundial de 9.58 conseguido en el Mundial de Berlín de 2009. Y piensan también en los clásicos de los últimos tiempos, Asafa Powell o Tyson Gay; pero hay un tipo, también de la isla de las Antillas famosa por el reggae, los rastafaris y los velocistas, llamado Steve Mullings, que firmó 9.80 segundos al imponerse en los 100 metros de la reunión celebrada en Eugene (Estados Unidos) el 4 de junio. Un día después, Gay consiguió una marca de 9.79 en Clermont, Florida, en una carrera preliminar —luego no corrió la final—. Da la impresión de que todos se guardan un as en la manga, aunque el experto en la materia sea el propio Bolt. En Ostrava, el 31 de mayo, repitió los «discretos» 9,91 de Roma. Sin duda estará rumiando las doce centésimas de ventaja que le saca Gay este curso.

La condena de los récords

Los avisos han llegado en los 100. En los 200, su otro territorio de conquista, no hay apuros de momento. Bolt logró la mejor marca mundial del año en el doble hectómetro tras imponerse el pasado jueves en Oslo, quinta prueba puntuable de la Liga de Diamante, con un tiempo de 19.86 segundos. Aunque su mejor marca sigue siendo los 19.19 registrados en 2009. Se convierte en el segundo atleta en bajar de los veinte segundos en 2011, un logro que hasta ahora tan sólo había conseguido su compatriota Nickel Ashmeade, que consiguió en mayo en Kingston una marca de 19.95. En Oslo salió de la curva con varios cuerpos de ventaja sobre sus rivales y, enfilando hacia la meta, dio la impresión de dejarse llevar. Tyson Gay ha anunciado que no correrá en esta distancia en los «trials» norteamericanos de este mes. Es muy probable que renuncie también a competir con Bolt por la corona de los 200 en Daegu.

Aparte de sus tics, el jamaicano ha dejado alguna declaración jugosa estos días: «Una cosa es decirlo y otra hacerlo, pero creo que mis 9.58 segundos son mejorables. En el Mundial de agosto en Corea, volver a ganar el título con un nuevo récord sería perfecto», dijo en una entrevista al diario italiano «La Repubblica». «Estoy condenado a conseguir nuevos récords porque, de otro modo, quien viene a verme se siente robado. He despertado al atletismo en un período en el que estaba bastante dormido. Lo he convertido en un deporte más atractivo para todos. Incluso los científicos han cambiado de opinión: he corregido sus previsiones sobre los límites del ser humano».