«La presión de ganar se acepta cuando llegas al Real Madrid»
Pablo Laso, entrenador del Real Madrid - VÍCTOR LERENA
ENTREVISTA

«La presión de ganar se acepta cuando llegas al Real Madrid»

Se ha ganado el cariño de la afición blanca y en la Copa tiene la ocasión de darle el primer título

MADRID Actualizado:

¿Ha envejecido mucho Pablo Laso en estos últimos seis meses?

En principio no, espero que no. Han sido seis meses más de mi vida. Creo que empezaron a salirme canas cuando empecé a entrenar, no en el Real Madrid. Aquí creo que ya vine con ellas. No tengo esa sensación.

Entonces es que todo ha sido más fácil de lo que pensaba cuando vino aquí.

No, lo que sí ha sido es muy rápido. Al final, empiezas la pretemporada, los partidos, la competición… todo va muy rápido. Debes adaptarte porque tienes poco tiempo para todo. No te da tiempo a saborear las victorias ni a hundirte por las derrotas. Tienes que mantener un poco la misma línea. No tengo la sensación de que se me haya hecho muy largo ni muy duro, más o menos como todas las temporadas.

El adiós de Rudy e Ibaka, lesiones, derrotas en la Euroliga… son muchas las dificultades que ha tenido que salvar en poco tiempo.

Y victorias. Ha habido de todo. Cuando tienes tantas cosas que manejar, lo que tienes que hacer es mantener una misma línea de trabajo. Una idea clara de lo que quieres para el equipo. Si cada salida de jugador, cada lesión, cada victoria o derrota me cambiara, entonces no sería yo. Al final, lo más importante es tener una idea clara de lo que tiene que ser el equipo. Somos el Real Madrid, con todo lo que eso implica. Hay que mirar hacia delante siempre, pensar que puede ser más difícil cada día y seguir creciendo como equipo. Pero eso, tanto en los momentos buenos como en los malos.

¿Se acerca mucho este Madrid a la idea de equipo que quiere Pablo Laso?

El ideal del entrenador muchas veces pasa por el equipo que tienes. Esto no es Pablo Laso llega aquí y se juega el baloncesto que dice Pablo Laso. Tienes unos jugadores de los que tienes que sacar el máximo. Esto es como si a Fernando Alonso le das un 600 para que gane la Fórmula 1, no va a ganar con ese coche. Alonso tratará de sacar lo máximo de su coche, como yo intento sacar lo máximo de mi equipo. Que no estoy diciendo que mi equipo sea un 600, ni mucho menos. Tú debes manejar unas señas de identidad y hacer el mejor equipo posible. No que sea el mejor Reyes, el mejor Tomic o el mejor Carroll. Sacar el máximo de cada uno para tener el mejor conjunto. Todavía nos queda mucho por mejorar. Es mi manera de ser. Siempre se puede mejorar.

Cuando llegó, había mucha gente que decía que no valía para el Real Madrid. Esa presión parece que ya ha quedado atrás, pero ahora le llega la de los títulos…

Esa presión ya la tenía desde el principio. Esa la aceptas cuando firmas el contrato con el Real Madrid. También creo que sería muy estúpido por mi parte pensar que mi trabajo solo ha estado bien si gano algún título. Ganar un título es muy importante, pero mi trabajo no debe quedarse tan solo en eso y, además, la presión la tengo igual ganando que perdiendo.

¿Ganar la Copa del Rey en Barcelona sería más especial?

Hoy me he enterado de que las dos veces que la Copa se ha jugado en Barcelona, la hemos ganado. Esto no sé si es bueno o malo. Es curioso. No pienso mucho más allá de mi equipo. En un torneo en el que están los ocho mejores equipos de la competición no puedo preocuparme en quién está bien o mal, o si se juega aquí o allá. Solo me interesa que mi equipo juegue bien y dé el máximo. Si no somos capaces de eso, entonces no vamos a poder ganar. Pensar más allá del primer minuto del Fuenlabrada sería equivocarme. A partir de ahí, si el lunes me levanto como campeón yo estaré supercontento, pero sin olvidar que a los tres días tenemos otro partido muy importante. Soy consciente de la importancia que tiene la Copa y ojala la ganemos, pero el lunes, pase lo que pase, habrá que seguir trabajando.

El Madrid no la gana desde 1993. Mucho tiempo, aunque imagino que no es algo que tenga que pesar en su plantilla.

Para la afición seguro que lo es, pero también para mis jugadores. Yo creo que ellos sienten esa presión de que la Copa es un título importante y lo quieren ganar. Pero debe ser una presión positiva, para saber que tienes que jugar tu mejor baloncesto. Y luego, ojala que la afición del Real Madrid pueda darse esa alegría y después de tantos años sin ganarla, pues puedan celebrarlo de nuevo. Sentimos y notamos el apoyo de esa gente.

¿Que no esté el Bilbao en la Copa es un alivio para ustedes?

(Tuerce el gesto). No pienso mucho en ellos. Es algo que se ha terminado. Nos han ganado dos veces y nosotros una. Nada más.

Pues es su llave para los cuartos de la Euroliga…

Sí, pero ya le digo, que ahora mismo la Euroliga no está en mi pensamiento. Solo estoy centrado en la Copa. Es cierto que hemos pasado de depender de nosotros mismos a hacerlo de los demás, pero ya tendré tiempo de preocuparme por eso después de la Copa.

Parece que ha ganado a Velickovic para la causa.

Nole es un jugador que nos transmite mucho carácter. La temporada pasada fue complicada para él porque casi no jugaba y este año ha tenido muchos problemas con las lesiones que no le han dejado competir casi nada. Ahora lleva un mes entrenando con el equipo sin dolor y va poco a poco teniendo mejores sensaciones. Nos tiene que dar muchas cosas y espero que siga sano. El peor sentimiento para un entrenador es tener jugadores lesionados, porque te toca cambiar los roles de los demás, asumir riesgos y para mi eso es lo más difícil como técnico. Ver a un chico sufriendo porque quiere jugar y no puede. Tengo mucha confianza en él.

¿Jugará Tomic en Barcelona?

Su situación varía día a día, pero esperamos que pueda jugar el viernes sin problemas.

En el vestuario alaban ese carácter que muestra en el banquillo.

Es algo que me sale natural, es mi manera de ser. Creo que al final en este barco vamos todos. Yo tengo que exigir el máximo a los chicos. En eso pretendo ser lo más recto posible. Aportar unos valores y una disciplina y saber que tenemos un escudo que implica mucho prestigio y mucha responsabilidad. Eso tiene que quedar claro para cualquier jugador del Real Madrid. Luego, yo intento con cada uno que se siente importante, que sepa qué puede aportar al equipo, jueguen un minuto o jueguen 40. Esa es mi manera de ser. No soy una persona que actúa. Soy como soy. Exigente conmigo mismo y con mis jugadores. Voy de cara y digo las cosas de frente.