Phelps todavía tiene hambre de triunfos
Phelps, ayer, en la prueba de 100 metros espalda en la que logró el oro - AFP
NATACIÓN — Mundial de Shanghái

Phelps todavía tiene hambre de triunfos

El norteamericano aumenta su leyenda con su tercer oro en los100 metros mariposa

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Descrito por muchos como el mejor nadador de todos los tiempos, Michael Phelps llegó a los Mundiales de Shanghái con una alargada sombra de duda después de perder tres carreras consecutivas en su especialidad. Sin embargo, el «tiburón de Baltimore» está lejos de desaparecer de las piscinas. Ayer logró su tercer oro, en 100 metros mariposa, y alcanzó los seis metales de su compatriota y máximo rival, Ryan Lochte —aunque este atesore un oro más—.

Con un tiempo de 50.71, Phelps calló los rumores que aseguraban su caída, después de que Lochte le arrebatara las medallas en los 200 libres y los 200 estilos. Aún tiene mucho que decir, como lo demuestra en el escenario que mejor conoce, la piscina, y la disciplina que nadie domina como él, la mariposa. Allí, por mucho que los rivales intenten seguirle, él acaba teniendo la última palabra.

Esta última medalla, que se une a las logradas en 200 mariposa y 4x200 libres, suman un total de 25 preseas mundialistas. Un palmarés impresionante para alguien que, tras subir al podio, comentó que ahora solo le queda «seguir mejorando de cara a los Juegos Olímpicos de Londres del próximo año». Ese era su objetivo desde el principio, pero Phelps no desaprovecha ninguna oportunidad para rubricar su hegemonía. 1

Wildeboer irá «a saco»

Pocas opciones quedan para que España logre una medalla en natación en este Mundial. Otro espaldista como Phelps, Aschwin Wildeboer, tiene su última oportunidad hoy, a partir de las 14 horas (TDP), en la final de 50 metros espalda. Wildeboer se borró de la carrera de 200 para centrarse en esta y parece que la decisión fue acertada. Logró la cuarta mejor marca en la semifinal (24.99). Después de la decepción que le supuso no entrar en la final de los 100, su prueba preferida, Wildeboer aseguró que irá «a saco» en la final. Se encontró bien en las series de la mañana, previas a la semifinal, capaz de bajar de los 25 segundos, a pesar de que no es su prueba. Y así lo hizo. A la salida de la piscina, Wildeboer mantuvo una charla con un campeón olímpico ya retirado, Aaron Peirsol, quien le aconsejó que disfrutara de las competiciones como un niño. «Me ha dado fuerzas para buscar una perspectiva diferente». Por ahora, ya tiene la vista de la piscina desde la final. Solo falta que la vea desde el podio.

El waterpolo, en peligro

Después de dos mundiales consecutivos en el podio, la selección española de waterpolo se va de Shanghái con un quinto puesto logrado ayer con su victoria ante Estados Unidos (11-10). En 2001, Joan Jané, ex seleccionador español, ratificó que «el relevo tras 2004 está asegurado porque se están creando selecciones infantiles con opciones de títulos». Ahora la situación parece haber cambiado.

El actual entrenador, Rafa Aguilar, confesó sentirse decepcionado con algunos de los nuevos recambios y aseguró estar «preocupado» por el futuro del waterpolo en España. Según Aguilar no existen bases suficientes en los clubes para crear un equipo competitivo. «El waterpolo tiene que volver a los cuarteles y hacer un mayor trabajo de fondo», aconsejó el técnico, que se autocriticó: «El esfuerzo de la Federación debe ser más exhaustivo y más completo para llegar donde los clubes no lleguen». Sin embargo, matizó que su «preocupación» no debe ser mal entendida ya que es consciente de que «el país entero tiene dificultades económicas».