La pasión turca

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El cambio de hora lo ha puesto todo al revés: el Barça golea, el Madrid sufre... Con el cambio de hora concluye lo que el periodismo de investigación llama «mes talismán» de Mourinho, octubre, que nada tiene que ver con el horóscopo, pues uno es Acuario, como Mourinho, y recuerda eneros mejores que octubres.

El Barça golea al Mallorca de Kaparrós, que, tras su paso por Bilbao, se ha ganado la «K» por su «aberzalismo cultural», que para él es el derecho de los pueblos a defender su propia cultura. El planteamiento de Kaparrós resucita a Messi, que vuelve a recordarnos al Potele fabril y manufacturero de aquellas mañanas genesiacas de Vallecas, que también vuelven, al menos para el Madrid, que jugará a las 12 contra el Osasuna en el Bernabéu.

Gracias a la gentileza ideológica de Kaparrós, Messi golea al Mallorca como Potele, y golea mirando a Cuenca (otro canterano, aunque más económico que Piqué o Cesc) y haciendo la avioneta, lo cual tampoco quiere decir que Messi lea lo que la prensa brasileña escribe de Rosell y las avionetas.

Del cada día más misterioso Rosell sabemos únicamente que no quiere jugar a las 12, porque dice que en Barcelona no es tradición. Hombre, sin entrar en el ahorro del recibo de la luz que supone jugar al mediodía, tampoco en Barcelona era tradición la Copa de Europa, y, entre pitos y flautas (bueno, más pitos que flautas), alguna se están llevando. Además, si en Barcelona dicen tener la tradición del trasnoche (ya les digo yo que es mentira), ¿por qué nos mandan a Madrid a Ignacio Buqueras y Bach, don Ignasi, a volvernos tarumba con su tabarrón de los horarios europeos?

Seguro que Messi y Alves, que comparten veraneo en un barco-biblioteca por las calas de Ibiza, han oído hablar de «ese mediodía caliente y redondo que es San Isidro», y creen que lo de jugar a las 12 es una trapisonda centralista de Mourinho. Pobres.

Yo creo que los horarios de Roures serán como los mondadientes de Camba: «¿Quién puede estar seguro en ningún establecimiento público de que el palillo que se lleva por la noche a la boca no ha servido al mediodía para pincharle a otro parroquiano una aceituna o para hacer algún bonito, elegante e ingenioso juego de prestidigitación?». Pues eso.

Para el Madrid lo único preocupante hoy es el enfriamiento de la pasión turca, con Özil perdido en «gutilezas» teológicas, que hasta su forma de andar por el campo ha cambiado: de zorro a grulla. Y es que, por algún motivo, la conexión Madrid-Constantinopla no funciona. Del Bosque, el marquesón herido, salió de Turquía en un Ere. A Guti nos lo han convertido en el tuitero del Bósforo. Altintop, la pura memoria del mejor Antonio Gades, no empieza a carburar. Y Sahin, el de la alfombra voladora, no acaba de despegar, cuando todos lo imaginábamos a estas alturas hecho un p... príncipe de este cuento oriental que es la Liga.