FÚTBOL — F. C. Barcelona

Los negocios uzbekos de Jan

Laporta admite que su bufete cobró 10 millones de euros por asesorar a un magnate uzbeko

BARCELONA Actualizado:

Joan Laporta recaló ayer ante la justicia para dar cuenta de algunos de los negocios que en 2008, cuando era presidente de FC Barcelona entabló con el magnate uzbeko Miradil Djalalov, presidente del club de fútbol Bunyudkor. En concreto, declaró ante el juzgado de primera instancia número 10 de Barcelona a raíz de una demanda del agente FIFA de origen turco Bayran Tutumlu, quien sostiene que él y Laporta contrajeron un «acuerdo verbal» por el que, a cambio de ponerle en contacto con Djalalov, el agente recibiría una comisión del 10% de todos los negocios que se derivaran entre el Barça y el empresario uzbeko.

«El señor Tutumlu es un oportunista de estos que hay en el mundo del fútbol para ver qué pillan y que se dedica a enredar. Sólo me reuní con él dos veces, por cortesía y ante su insistencia, y no le prometí nada», repuso Laporta; usando las mismas palabras que otros han dedicado a él.

La cita clave fue una cena en mayo de 2008 en el restaurante Via Venetto de Barcelona, que sirvió para que Laporta y Djalalov se conocieran. Tutumlu afirma que él propició el encuentro, pagó la cuenta (1.200 euros) y durante la misma se habló de «negocios». Laporta, por contra, declaró que la cena vino a raíz de que el marido de su entonces secretaria, el georgiano George Mikazde, insistió en que conociera al uzbeko, «que admiraba a Laporta», y organizó la cena en la que hizo de intérprete.

Según reveló ABC en noviembre de 2010, Mikazde llegó a trabajar de jefe de taquillas del Barça pese a que en 2005 fue imputado en la «Operación Avispa» contra la mafia rusa y ya había sido condenado por narcotráfico. Ayer, el georgiano no sirvió a Laporta, porque declaró que no sabía quién organizó la cena.

Sea quién fuere, quien más tajada sacó de la cena fue Laporta, el Barça cobró tres millones de euros por un «stage» del Bunyudkor en Barcelona y cuatro jugadores —Messi, Cesc, Iniesta, Puyol y Eto'o—, hicieron un «clinic» remunerado en Uzbekistán. Los cuatro, con sendas selecciones, estaban citados ayer en el juicio pero no comparecieron. En los próximos días la juez decidirá si les cita.

Pero Laporta y su bufete (Laporta&Arbós), quedaron encantados de conocer a Djalalov. Según admitió el ex mandatario culé, en tres años su despacho ingresó de la empresa Zeromax, de Djalalov, un total de 10,15 millones de euros «por la prestación de servicios de consultoría empresarial» para sectores como el gas o el textil en los que el empresario tenía interés. Una ingente cantidad de dinero que llegó gracias a que un millonario uzbeko quiso conocer al presidente del Barça. Aunque Laporta recalcó que «discerní» que esto lo ingresaba como abogado.