LOLO URBANO

Este cordobés representa a una gran generación de jugadores que en su día tuvieron que salir de la ciudad por la falta de recursos para consolidar un equipo aquí y para asentarse en la élite nacional

CÓRDOBA Actualizado:

JUGADOR DEL CAJASEGOVIA

Manuel Urbano Cañete «Lolo» (Córdoba, 7 de noviembre de 1987) se ha convertido en uno de los nombres del mercado de la Primera División. El CajaSegovia, que perdió a Tobe, ha confiado en él. Y él, Lolo, es un cordobés que representa a una gran generación de jugadores que en su día tuvieron que salir para asentarse en la élite nacional. Ha sido internacional sub 21, por lo que no es descartable que dentro de poco tenga una oportunidad en uno de los equipos nacionales más laureados de la historia.

—¿Sabe que el fútbol sala es el deporte que más jugadores de élite produce para Córdoba?

—Pues no tenía idea, pero sí sé que hay bastantes. Por supuesto, me gusta.

—Saldría un quinteto titular en Primera División.

—No me he parado a pensarlo, pero es verdad. Barrón, López, Bebe, Isi, Jarque o yo.

—Pero está cada uno en un sitio.

—Cierto, aparecemos muy desperdigados. Pero lo peor es que la Segunda División ya no tiene a ningún equipo de Córdoba y eso duele. Y más porque había un proyecto muy bonito que se acabó por lo que todos sabemos.

Usted estaba en aquella plantilla del Adecor que estuvo cerca de subir. ¿Recuerda ese Vista Alegre lleno?

—Había muchas ganas de fútbol sala, porque es un deporte muy respetado en Córdoba. Es de los más practicados. Pero para llevar esto adelante también hace falta dinero, porque creo que afición hay de sobra. De todos modos, eso ya pasó.

—Y se tuvo que marchar de casa.

—Por supuesto. Si el Adecor hubiera subido, yo estaría en Córdoba hoy mismo. Y seguro que aquel proyecto tendría lugar todavía sitio en la ciudad. Por suerte o por desgracia, ahora estoy en Segovia por aquello y por lo que he podido hacer desde que me marché al Benicarló.

—¿Cómo ha sido de importante ese enclave valenciano para usted?

—Pues vital, desde el primer año en el que me marché cedido al Ibi, de la entonces llamada División de Plata. Después, me costó adaptarme, porque se trataba de una competición exigente y una plantilla potente. Pero el paso ha sido fantástico y hasta tuve la suerte de competir con la selección sub 21.

Ya que hablamos de la selección española. ¿Se ve pronto? ¿Se lo plantea?

—Creo que todo jugador que está en la élite y que ha tenido algún vínculo con la selección en categorías inferiores se ve con esa posibilidad. Pero hay que comprender el nivel que tiene este equipo en competiciones internacionales, ya que opta por los títulos hasta el final. Es decir, hay 14 jugadores que son impresionantes y en la recámara se quedan otros 10 que podrían hacerlo igual de bien.

—Volvamos a Benicarló. ¿Fue Miki el que le pescó?

—Efectivamente, él fue el que vino a verme en competiciones con la selección andaluza y cuando estaba en el Adecor.

—¿Sabe que es usted un privilegiado por eso?

—He conocido a Miki en Benicarló, pero siempre he tenido referencias de todo lo que ha sido capaz de aportarle al fútbol sala en España desde hace mucho tiempo. Hizo un gran equipo en el Valencia, aunque de eso sé poco porque era un niño, e incluso antes. Es un entrenador del que se aprende.

—Y este enero se ha convertido en uno de los fichajes mediáticos tras marcharse al CajaSegovia.

—Tal vez, el más importante sea el de Tobe al Interviú, pero sí es cierto que en una ciudad como Segovia se vive el fútbol sala con una intensidad mayor.

—¿Eso será más presión?

—En lo deportivo no lo creo. Vengo a sumar, que es lo que hace todo tipo de deportista en cualquier equipo. Los roles dentro del equipo ya me los iré ganando.

—Y más en un CajaSegovia, que se puede entender como un grande.

—Esta ciudad y este equipo han sido un referente en el fútbol sala europeo. Y de eso te das cuenta nada más llegar a las oficinas del club. El año pasado estuvo cerca de ganar la Liga y la posición actual es buena.