FÚTBOL

Las deudas se tragan a los futbolistas

El caso Roqué, a quien el Betis no puede pagar la operación de cáncer, paradigma de una brutal crisis económica

MADRID Actualizado: Guardar
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El Betis ocupa puesto de ascenso, pero está en quiebra técnica. Su presidente, Gordillo, anhela regresar a Primera para salir del pozo económico. Mientras, el club sobrevive sin dinero. El equipo, que milita en la Segunda División de esta Liga de las estrellas que se considera la mejor del mundo, no puede pagar todo el coste de la operación de cáncer de uno de sus futbolistas, Miki Roqué (Tremp, Lérida, 8-7-1988), que sufre un tumor maligno en la pelvis. Mientras Abidal era operado inmediatamente del tumor en su hígado, el caso de Roqué producía tristeza. Guardiola y Puyol dialogaron con el doctor Enric Cáceres y con la clínica Dexeus para buscar una solución. Cáceres, un tótem en su especialidad, realizará gratuitamente la intervención. La clínica cobrará solo los gastos médicos, que sí serán abonados por el club. El Betis recibirá de esta forma un apoyo decisivo.

Había buscado todo tipo de fuentes económicas para ayudar a su jugador. Ideó una pulsera de apoyo, que se puso a la venta y generó 12.000 euros. Se fabricaron también camisetas. Ya hay fumata. Pero estos casos deben dar vergüenza en el fútbol español. Mientras el piloto Álvaro Bautista regresaba de Qatar con un avión medicalizado, planificado por el Mundial de Motociclismo, tras ser operado de fractura de fémur en Doha, en España se pagan millones por un fichaje y no hay un euro para una operación.

El Betis es la punta del iceberg. Una veintena de clubes de Primera, Segunda y Segunda B viven al borde del precipicio. Los profesionales no cobran. Es la otra cara del fútbol. La que no vende portadas con Messi.

Preocupan los ricos

La crisis da miedo. Manuel Rubiales, presidente de la AFE, avisa: «Cientos de futbolistas viven en situación límite». En Segunda la sufren el Rayo, el Betis y el Recreativo. Pero no se salva ni la Primera División. Cuatro entidades preocupan al sindicato: Zaragoza, Hércules, Racing y Málaga.

El cobro de cuatro millones por el traspaso de Herrera al Athletic supuso un respiro para el Zaragoza, que resiste al borde del alero. Su presidente, Agapito Iglesias, quiso acogerse a la Ley Concursal. El Gobierno de Aragón lo impidió. Habría que cubrir los impagos de hace muchos años.

La huelga de Drenthe por no cobrar hizo explotar al Hércules. No había dinero ni para pagar el agua caliente y la luz en los entrenamientos. Sí, hablamos de Primera. De David Trezeguet. De Nelson Valdez. De hombres que se enfrentan al Madrid y al Barcelona.

Racing y Málaga también tienen en vilo a Rubiales. Ali Syed tomó el mando en el club cántabro. El jeque Abdullah bin Nasser Al-Thani adquirió a la entidad andaluza. La AFE no se fía. «Me preocupa la situación de las grandes fortunas que vienen a comprar equipos».

El Castellón paga mansos

El desastre de Segunda pone la crisis en un punto de no retorno. Acogidos al concurso de acreedores, Rayo y Betis ansían el ascenso para salvarse. Pero podría no bastarles con eso. Rubiales ha solicitado al Gobierno una reforma de la Ley Concursal: «Los clubes que tengan débitos deben descender».

La situación de la Segunda B «es todavía peor». Sobreviven pendientes de un hilo el Mahonés, la Cultural, el Estepona, La Muela, el Benidorm, el Alicante, el Alcalá, el Jumilla, el Puertollano y el Castellón, que tiene enfadada a la AFE. No cubre nóminas desde el año pasado y solo satisfizo salarios a los jugadores «domados». Los beligerantes no cobraron.

El Benidorm, en peligro de desaparición, anuló una huelga por una promesa de pago. El Cerro Reyes ya desapareció, tras faltar a dos encuentros.

El Puertollano, finalista de la Copa Federación, desconvocó un encierro a la espera de soluciones.

En la Cultural, José Luis Tamargo aprobó la compra de las acciones de Profutle si las instituciones ayudan. El Jumilla fue castigado con multa de 12.000 euros y 3 puntos al no presentar el mínimo de cuatro fichas profesionales. La marcha del portero Limones agrió una situación crítica.

En el Alicante, Enrique Vidal se ha hecho cargo de la gestora, tras la renuncia de los hermanos Asensi, con el fin de encontrar dinero. Los futbolistas juegan, e incluso ganan, pero viven en la dificultad.