Daegu, un Mundial con vistas a Londres
Usain Bolt en una carrera de 2009 - AFP

Daegu, un Mundial con vistas a Londres

Con Usain Bolt sin rivales y las grandes estrellas del atletismo mirando a los Juegos de 2012, el calor y la humedad de Corea no auguran grandes marcas

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«Creo que ganaré con facilidad, pero no habrá récords». La frase de Usain Bolt, la megaestrella del atletismo, podría grabarse junto al logotipo del Campeonato del Mundo que ha comenzado esta madrugada en Daegu, Corea del Sur. Una cita marcada por ausencias importantes, donde el calor y la humedad serán compañeros de viaje de los atletas, y que se antoja como un súper mitin preolímpico, con Londres 2012 en el centro de todas las miradas. Puede que los héroes aplacen un año su asalto a las marcas, ya que las condiciones meteorológicas de Daegu no son las más apropiadas, pero los metales en juego hasta el 4 de septiembre son de ley.

Al jamaicano, que debuta hoy y (salvo sorpresa mayúscula) correrá y ganará la final de los 100 metros mañana, no le apretará el estadounidense Tyson Gay, lesionado, ni Steve Mullings, campeón de Jamaica de los 200 metros, apartado por un positivo en un control antidopaje. Ambos le habían enseñado los dientes esta temporada. Gay, incluso, se había permitido el lujo de derrotarlo el curso pasado. El norteamericano Mike Rodgers, posible amenaza, también dio positivo por un estimulante prohibido y ha quedado fuera de combate. Por si fuera poco, otro compatriota de Bolt, Asafa Powell, que acredita la mejor marca mundial del año (9,78), no se ha recuperado a tiempo de su lesión de abductores y ha renunciado a correr los 100; espera participar en el relevo 4x100 jamaicano. Gran oportunidad para el francés Christophe Lemaitre, un blanco en el reino de los purasangres negros. Pero nadie duda de que el plusmarquista mundial de los 100 y 200 engordará su medallero en Daegu. Eso sí, sin récords, aunque él se sienta condenado a conseguirlos. «De otro modo, quien viene a verme se siente robado», afirma. «He despertado al atletismo en un período en que estaba dormido. Incluso los científicos han cambiado de opinión: he corregido sus previsiones sobre los límites del ser humano». Un mito, Carl Lewis, acaba de poner esta afirmación bajo sospecha; en su opinión, «pueden pasar meses sin que en Jamaica se realicen test antidopaje. Me cuesta entender que Bolt bajara de diez segundos a 9,6 en un año».

Si Bolt y su famoso protocolo de muecas, sonrisas, vaciles, índices señalando a la cámara y peinado de cejas es el indiscutible cabeza de cartel en Corea, no hay que perder de vista al keniano David Rudisha, plusmarquista mundial de los 800 metros (1:41,01), elegido atleta del año en 2010 por la IAAF. El masái, de 22 años, logrará a buen seguro su primer oro mundial. Otro grande, el etíope Kenenisa Bekele, podría sumar su quinto título consecutivo en 10.000 metros, e incluso repetir el doblete obtenido en Berlín hace un par de años cuando se adjudicó también el 5.000, aunque le ha salido un enemigo formidable: el británico de origen somalí Mo Farah, mejor corredor del año en las citadas pruebas y campeón de Europa. Un tipo con hambre de gloria. Este duelo será uno de los platos fuertes del Mundial. El otro, sin duda, se servirá en los 110 metros vallas masculinos, con el estadounidense David Oliver, el chino Xiang Liu y el cubano Dayron Roblesen liza.

En mujeres son claramente favoritas en sus disciplinas la norteamericana Brittney Reese, defensora del título en salto de longitud, que presume del mejor registro del año (7,19 metros); la alemana Betty Heidler, que el 21 de mayo, en Halle, lanzó el martillo hasta los 79,42 metros batiendo el récord del mundo; la checa Barbora Špotáková, campeona de lanzamiento de jabalina en Osaka 2007 y Pekín 2008, y derrotada en Berlín 2009 por la alemana Steffi Nerius, que querrá recuperar el cetro; y la keniana Vivian Cheruiyot, que aspira a revalidar el título de 5.000. La croata Blanka Vlasic, campeona mundial y europea de salto de altura, persigue el histórico récord del mundo de la búlgara Stefka Kostadinova (2,09 m.). Enfrente tendrá a la competitiva rusa Anna Chicherova. El regreso a la alta competición de la pertiguista Yelena Isinbayeva tras un año sabático es una de las grandes noticias de Daegu. La rusa quiere volver por sus fueros después del fiasco en Berlín.

Precisamente en pértiga, en el lado masculino, destaca el francés Renaud Lavillenie, campeón europeo. Aunque los galos tienen que lamentar la ausencia del triplista Teddy Tamgho, que se fracturó el tobillo y verá el Mundial por televisión.