Habla el carnicero de Irún

«A Contador le diría que yo sí sé lo que es levantarse cada día pensando en esto»

MIGUEL GONZÁLEZ
SAN SEBASTIÁN Actualizado:

Javier Zabaleta es el carnicero de Irún que se ha visto salpicado por el caso Contador. La defensa del corredor se basó en demostrar que el clembuterol que apareció en su cuerpo se debió a la intoxicación de un solomillo comprado en una de sus tiendas, lo que ponía en duda la calidad de los productos de la más afamada familia de carniceros de la localidad fronteriza. La sentencia ha sido un alivio para él, que confiesa sentirse «satisfecho pero vacío». Zabaleta, de 63 años, lleva quince en el negocio. «Pertenezco a la segunda generación y mi hijo Iñaki ha iniciado ya la tercera. He tocado todos los eslabones: he sido ganadero, comprador de reses, matarife y carnicero».

«Nadie ha podido demostrar que la carne sea la culpable de esa intoxicación. Pero ha pasado año y medio. Es mucho tiempo. Lo que más me importaba era el tema comercial y, afortunadamente, el caso no me ha destrozado el negocio. Me ha sorprendido que le hayan caído dos años de sanción. Pensaba que le iban a castigar con uno, porque la sentencia parece que dice que no se ha demostrado que se dopara».

Acudió al juicio de Lausana como testigo de la AMA, y allí se cruzó con Contador, pero no cruzaron palabra. «Me encanta el ciclismo y, sobre todo, Contador. Es un gran corredor e, independientemente de la sanción, voy a seguir disfrutando con él. En la rueda de prensa le escuché decir que nadie sabe lo que es levantarse todos los días pensando en este asunto. Y yo le puedo decir que sí lo sé, porque me ha pasado lo mismo».