CICLISMO

Contador, contra el tiempo

Pretende alargar su juicio en el TAS para correr y ganar el Tour antes de la sentencia

MADRID Actualizado:

JOSÉ CARLOS J. CARABIAS

Alberto Contador viajará el 4 de mayo hacia Italia con un ojo en un tribunal de Lausana y otro en la contrarreloj por equipos de Turín que abre el Giro. Así vivirá durante tres semanas en Italia mientras oposita a su segunda victoria. Y en el mes de tránsito entre la carrera rosa (termina el 29 de mayo) y el Tour (empieza el 2 de julio) puede escuchar la sentencia que lo libere de una pesadilla o el veredicto que destroce su carrera. El Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS) pretende juzgar su caso —el del dichoso positivo por clembuterol— antes del Tour, mientras por la cabeza del español ronda la idea contraria: alargar el proceso para que el fallo se produzca después de la carrera gala.

El presidente del TAS, el australiano John Coates, cerró ayer la corte de tres árbitros que debe dictaminar. La UCI había elegido a Quentin Byrne-Sutton, la Federación Española y los abogados de Contador al alemán Ullrich Haas, y el TAS se decantó por el israelí de origen argentino Efraín Barak. Estos tres magistrados evaluarán la documentación, recabarán datos y fijarán una vista que, según indicó ayer la institución arbitral, podría celebrarse en junio.

«El procedimiento debería terminar a finales de mayo y la audiencia debería tener lugar en junio, lo que permitiría resolver el litigio a finales de mes», señaló el TAS en un comunicado.

Pretende el Tribunal de Arbitraje y también el Tour de Francia que haya una decisión para bien o para mal antes del comienzo de la carrera francesa. Lo dijo Christian Prudhomme en recientes declaraciones: «El Tour no tiene ningún posicionamiento respecto a Contador. Sólo queremos una respuesta antes del Tour para poder trabajar».

Se puede dar ese caso o el contrario. Podría ser que los procedimientos se alargasen, que hubiese retraso por las traducciones, que no cuadrasen los tiempos y que no hubiese sentencia antes del Tour. Contador se plantaría entonces en la salida del pasaje de Gois —la carretera submarina del Atlántico— compitiendo para conquistar su cuarta corona, en defensa de la que ganó en 2010.

Un dilema tremendo para los rectores del Tour de Francia. Si el TAS exonera al español, miel sobre hojuelas. Pero si lo castiga, la Grand Boucle tendría que desposeer a Contador de dos títulos si gana también la edición de 2011, a la que llegará como primer favorito.

En la proximidad del ciclista de Pinto nadie asume que haya plazos, como quiere el TAS. Al contrario. El primer paso del tribunal de arbitraje será establecer el intervalo de tiempo que tiene la defensa de Contador —en la que se ha incluido al especialista Gorka Villar— para formular alegaciones.