Alberto Contador - AFP
CICLISMO y DOPAJE

El caso Contador empieza de cero

La UCI recurre la absolución del español y en el TAS arrancará el segundo y definitivo juicio del clembuterol

JOSÉ CARLOS J. CARABIAS
MADRID Actualizado:

A las 12:30 de la mañana, la noticia ya era vieja en los canales de internet, webs, Twitter, foros. Desde las 11:57 ya flotaban análisis, opiniones, pronósticos e incluso anticipos de un asunto impredecible. La Unión Ciclista Internacional (UCI) recurrió la absolución de Alberto Contador al Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS), una especie de Tribunal Constitucional de este campo, organismo arbitral unánimemente aceptado como máxima instancia jurídica.

La UCI no admite que el triple ganador del Tour pueda quedar libre por el positivo de clembuterol en ínfima cantidad (cinco picogramos por mililitro) durante el pasado Tour de Francia y con su apelación reclama un castigo para el ciclista. Y, sin embargo, Contador no se había enterado de la historia que lo devuelve al punto cero. A esa hora competía en la Volta a Cataluña, carrera que lidera después de ganar el miércoles en la montaña.

A las cinco menos cuarto de la tarde entendió que su vida regresa a la montaña rusa. Su jefe de Prensa, Jacinto Vidarte, le comunicó en la línea de meta de El Vendrell la resolución de la UCI. «Bueno, tal vez sea lo mejor para demostrar mi absoluta inocencia», se encogió de hombros el campeón español, muy disgustado según confesaron sus íntimos, aunque aparentemente entero por la vuelta de tuerca.

A primera hora de la mañana, en su círculo más cercano rondaba la esperanza de que la UCI desechara la apelación y dejase correr el asunto en base a un par de veredictos próximos en el tiempo. El ciclista danés Philip Nielsen y el biker holandés Russell Houts fueron absueltos recientemente por sendos positivos de clembuterol. Ambos habían dado tasas más elevadas que las de Contador.

Al tiempo se daba curso al rumor sobre una eventual disposición de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) a establecer un umbral del clembuterol cuarenta veces superior al que dio el ciclista de Pinto en el análisis del pasado 21 de julio (50 picogramos) y que quedaría registrado en 2.000 picogramos.

Apurar el plazo

Sin embargo, la UCI apuró hasta el último día de plazo legal para abrir otro frente en el ciclismo. Era previsible su apelación a tenor de las declaraciones públicas de su presidente, Pat McQuaid. Aunque según fuentes conocedoras del caso, la decisión estaba tomada desde el pasado 23 de febrero, cuando David Howman, director de la AMA, y McQuaid coincidieron en Budapest en el «Foro Europeo del Deporte». La UCI no quería acudir a la faena sin el respaldo de la AMA para no quedar con el trasero al aire. La AMA se personará en la causa en breve.

Y todo ello, a pesar de que en la UCI consideraron «impecable» el trabajo y la documentación presentada por la defensa de Contador. El ciclista madrileño se enfrenta ahora a una amenaza desconocida para él. El TAS puede exonerarle por completo, pero también sancionarle por dos años, el castigo estipulado por el positivo de clembuterol apoyado en el principio de responsabilidad objetiva, según el cual un deportista es responsable de las sustancias halladas en su organismo.

El TAS está compuesto por 231 abogados (20 de África, 52 de América, 25 de Asia, 109 de Europa y 25 de Oceanía) y se rige por un procedimiento democrático. Cada parte en litigio (de un lado, Contador, de otro, la UCI) elige a un magistrado para que componga el trío arbitral, y el tercer miembro es potestad del presidente del TAS, el australiano John Coates. La UCI suele elegir a Olivier Carrard. Deportistas españoles que ya han pasado por esta jurisdicción califican al TAS como «una institución especial. Incluso físicamente impone».

El TAS dispone de cuatro meses para comunicar su fallo, aunque ese plazo es flexible y se puede ampliar. Y el procedimiento es sencillo. Los abogados de Contador formularán sus alegaciones, la UCI presentará sus recursos y pruebas y el tribunal fijará una fecha para el juicio en la imponente sala de la mesa cuadrada de Lausana (Suiza), adonde deberá acudir junto a los representantes legales de la UCI. «La sentencia suele ser definitiva —comentan las fuentes consultadas por ABC—. Y al ser un tribunal de arbitraje, aceptado por las dos partes, no tiene mucho sentido acudir luego a un tribunal federal suizo».

Sobre un caso similar no existe jurisprudencia en el ciclismo. El positivo del chino del Radio Shack Fuyu Li no llegó al TAS por su positivo de clembuterol.