El carnicero del solomillo de Contador quiere pasar página
Javier Zabaleta fue homenajeado ayer por la Diputación de Guipúzcoa - EFE
«CASO CONTADOR»

El carnicero del solomillo de Contador quiere pasar página

Zabaleta cuenta a ABC que quiere que el caso del clembuterol quede como «una anécdota»

ITZIAR REYERO
BILBAO Actualizado:

Javier Zabaleta, más conocido en páginas deportivas como «el carnicero de Contador», intenta poco a poco «retomar la faena» como mayorista de carnes y dejar atrás el farragoso episodio judicial en el que se vio envuelto por el positivo por clembuterol del ciclista de Pinto. Tras ser llamado a testificar el pasado 21 de noviembre en Lausana ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), que desestimó la posibilidad de intoxicación alimentaria del ciclista, Zabaleta recibió ayer en San Sebastián el homenaje de la Diputación de Guipúzcoa, presidida por Bildu, así como de los empresarios y asociaciones locales de carniceros y charcuteros. Horas después de este acto, Zabaleta atendía la llamada de ABC y admitía en conversación telefónica que su intención es «dar carpetazo» al asunto, toda vez que no se ha demostrado que su carne estuviese contaminada, como sostenía la defensa del doble ganador del Tour de Francia.

«Intentamos olvidar todo lo que ha pasado. Al final, esto quedará como una anécdota», declaró a este diario Zabaleta. «Estamos retomando la faena y eso es lo más importante», añadió de regreso en el negocio familiar de Irún que lleva junto a su hermano y su primo.

Acciones judiciales

Ello, pese a que en la rueda de prensa matutina y a preguntas de los periodistas, Zabaleta no cerró del todo la puerta a emprender acciones judiciales contra los abogados de Contador por los perjuicios que este caso le habría ocasionado a su honor. «Está por ver», aseguró por la mañana en el reconocimiento de la Diputación de Guipúzcoa, «si es viable» reclamar ante los tribunales una compensación.

En este sentido, avanzó que sus abogados «están examinando las declaraciones» de la defensa del ciclista madrileño. El empresario del sector cárnico entiende que ha sido objeto de una «persecución» a la que dice haber sido sometido por una empresa de detectives contratados por el equipo legal de Alberto Contador.

Una acusación denunciada en estas páginas por Zabaleta, quien justo antes de viajar a Suiza para declarar ante el TAS admitía que sus negocios no se han visto afectados «ni para bien ni para mal», por lo que nunca tuvo ánimo de revancha.

Zabaleta seguía ayer visiblemente incómodo porque su nombre y su rostro hayan saltado a la luz pública en un caso relacionado con el dopaje deportivo y el presunto engorde de ganado con clembuterol. «No me he sentido suficientemente apoyado ni consultado», dijo en alusión a las instituciones locales.

«Este año y medio me lo he comido yo solo», subrayó, comparándose con el calvario personal de Contador, sancionado por dos años, y a quien los jueces han desposeído del Tour de 2010 y del Giro de 2011. Con todo, ratificó su afición por el ciclismo y por el deportista de Pinto, a quien seguirá en adelante «con más interés», según desveló.