Un campeón para marcar época
Mirotic celebra junto a Sergio Rodríguez la Copa conseguida en Barcelona - ACBPHOTO
REAL MADRID

Un campeón para marcar época

Liberada de la presión de ganar un título, la juventud de la plantilla del Real Madrid le augura más éxitos

MADRID Actualizado:

Zeljko Obradovic, ocho veces campeón de Europa, lo apuntaba durante la pasada Final Four. «Habrán perdido en semifinales y estarán tristes, pero el futuro del baloncesto europeo es de Real Madrid». El olfato del técnico, que de esto de baloncesto sabe un rato, tampoco ha fallado esta vez y unos meses después de aquella derrota sus sus palabras empiezan a hacerse realidad.

El título de Copa conseguido por el Madrid en Barcelona va más allá del simple hecho de haber ganado un torneo. La forma y el lugar —apabullando al Barça en su casa— le han quitado una losa de encima a unos jugadores que hasta ayer encaraban sus duelos frente a los azulgranas con un complejo de inferioridad. Tras varias temporadas de cambios múltiples en la sección —tanto en la plantilla como en el apartado técnico— la llegada de Alberto Herreros ha dotado a la sección de cierta estabilidad. El rumbo erróneo durante el primer año de Messina, cuando se fichó a jugadores veteranos y que venían de vuelta de todo, dio paso a otro tipo de planificación. Se apostó por jóvenes talentos. Jugadores con hambre como Sergio Rodríguez o Carlos Suárez a los que no les falta calidad, pero que adolecían de experiencia en grandes citas.

Esa falta de callo se notó el año pasado en la Final Four o en la final de la Copa del Rey. En el vestuario blanco se hartaban de decir que esas derrotas les vendrían bien en el futuro. Que estaban aprendiendo en cada varapalo. Palabras que sonaban a excusa, pero que ayer se demostró que no era así.

La juventud de la plantilla del Real Madrid —la media no llega a los 25 años— es el mejor aval para el club, cuya gran preocupación para seguir aspirando a los títulos en el futuro próximo se llama Nikola Mirotic. El ala pívot fue elegido en el draft el año pasado por los Chicago Bulls, donde ya le han dicho que le esperan con los brazos abiertos. Cuando Mirotic renovó hace unos meses, no pensaba aún en su aventura americana, pero el interés de la mítica franquicia ha despertado su curiosidad, tal y como reconocía en una entrevista a ABC semanas atrás. «Claro que me pica el gusanillo de la NBA», aseguraba.

Si se va, Laso tendrá que peinar el mercado en busca de un talento similar y poner el mismo mimo en su formación como lo ha hecho con él y el resto del equipo. Suyo es también gran parte del mérito de esta Copa. Una labor psicológica que ha reforzado la moral de un grupo que estaba tocado y que ahora se siente a la altura de cualquier rival.