De Australia a La Cartuja
Ferrero ganó el punto decisivo en la final de la Davis de 2000 - reuters

De Australia a La Cartuja

España cierra un ciclo glorioso que comenzó en 2000, el año en el que el tenis nacional se quitó los complejos

LAURA MARTA
Actualizado:

Acostumbrados a las victorias en este nuevo siglo, falla la memoria cuando se buscan otros hitos del equipo español en Copa Davis. Porque ninguno de los flamantes campeones de la quinta Ensaladera había nacido cuando España daba sus tímidos pasos por las finales de esta competición. Dos derrotas, mediada la década de los sesenta, con idéntico resultado (4-1) y ante un mismo rival, Australia. Solo Manolo Santana, en ambas ediciones, logró el punto del honor. Y después, el vacío.

Tres décadas de ostracismo y palmarés en blanco que se rompen ya en los albores de un nuevo siglo, una nueva era en la que España impone su ley. Curiosamente, el resurgir llegó contra quien negó la gloria en 1965 y 1967, Australia. Fue 2000 el año, Barcelona el escenario, Juan Carlos Ferrero el que dio los dos puntos individuales y Joan Balcells y Álex Corretja los que revolucionaron el dobles y espolearon a una España que se creía poco la victoria. Tan larga fue la sequía.

Allí se alzó el espíritu de la Davis para el equipo español, allí logró su primera Ensaladera Albert Costa, como jugador. Aunque Australia se tomaría la revancha en 2003, España comenzaba a creerse su potencial.

La Cartuja de Sevilla recogió el testigo de la siguiente final en 2004. Dos nombres destacaron: Carlos Moyá, que consiguió el primer punto y el definitivo; y un muchacho de 18 años llamado Rafa Nadal que logró en el debut su primera victoria, contra Andy Roddick 6-7 (6), 6-2, 7-6 (6) y 6-2. Muy trabajada, pero también determinante. Como lo sería siempre su papel a partir de ese momento.

La experiencia de ganar

España entró en barrena durante los siguientes cuatro años. Período de tiempo en el que se maduró, llegó el relevo generacional en jugadores y capitanes y se volvió a trabajar el concepto de grupo.

Aterrizaron nombres nuevos a un equipo que ya tenía en la memoria los triunfos de quienes fueron sus amigos, compañeros y maestros. Jugadores como David Ferrer y Fernando Verdasco bebieron de su experiencia y siguieron sus pasos victoriosos en 2008, dando la sorpresa al vencer a la Argentina de Juan Martín Del Potro y David Nalbandian en Mar del Plata, con la grada y la pista en contra, y sin el revulsivo Nadal.

El segundo triunfo consecutivo fue el más sencillo. Apabullante 5-0 a la República Checa en Barcelona y segunda Copa Davis para Albert Costa, la primera como capitán. En la memoria, un incansable David Ferrer demostrando su tenacidad al levantar dos sets contra Radek Stepanek al que terminó venciendo por 1-6, 2-6, 6-4, 6-4 y 8-6.

Su tenacidad fue clave también en esta edición de 2011. La victoria ante Juan Martín Del Potro el viernes por 6-2, 6-7 (2), 3-6, 6-4 y 6-3 echó por tierra la estrategia y las esperanzas argentinas. Nadal dio la puntilla después, firmando por quinta vez el nombre de España en la lista de campeones de la Davis.