Victoria a espera de juicio
Alberto Contador, en el podio de Barcelona - REUTERS

Victoria a espera de juicio

Un Alberto Contador acorralado por la UCI gana una Volta a Cataluña en crisis tras un ejercicio de reivindicación mutua

M. Á. BARROSO
MADRID Actualizado:

Alberto Contador, sospechoso para la Unión Ciclista Internacional (UCI), que ha apelado ante el TAS su absolución por presunto dopaje, ha unido su nombre a los de Merckx, Anquetil, Gimondi, Ocaña e Indurain, ganadores como él de una carrera, la Volta a Cataluña, prestigiosa y centenaria, pero en graves apuros por la ausencia de patrocinadores y con el futuro en cuarentena. Por segundo año consecutivo se quedó sin cobertura televisiva en directo, algo impropio de una prueba de la máxima categoría (circuito Pro Tour); los costes de producción han sido inasumibles para la organización, ya que les obligaba a aumentar en un tercio el presupuesto. Las cadenas televisivas regionales no han querido (o no han podido) apoyar una edición conmemorativa y con un elenco más que interesante, con la participación de Ivan Basso, Cadel Evans, Michelle Scarponi o el propio Contador, que nunca había ganado aquí.

«No contesto a la UCI»

Vidas cruzadas en un momento difícil y ejercicio de reivindicación mutua entre el corredor madrileño y la Volta, aunque el campeón aseguró ayer tras llegar a la meta que con su victoria no pretende enviar un mensaje a la UCI. «Lo que me gusta es competir, y cuando voy a las carreras es para disputarlas al cien por cien». Contador ha conseguido mantener la renta de 23 segundos que consiguió tras ganar la etapa reina en Andorra. La última etapa, entre Parets del Vallés y Barcelona, de 124 kilómetros, se la adjudicó al sprint el francés Samuel Dumoulin (Cofidis).

El 6 de enero de 1911 se dio la salida a la primera edición de la Volta a Cataluña, una de las competiciones ciclistas más antiguas del mundo. No se trataba solo de organizar un evento deportivo siguiendo la estela de otros grandes —el Tour había nacido ocho años antes, y el Giro, apenas dos; la primera edición de la Vuelta a España no llegaría hasta 1935—, sino transmitir un mensaje de modernidad y del carácter emprendedor de la sociedad catalana. Organizada por el Club Deportivo Barcelona, la primera etapa, de 97 kilómetros, se corrió entre Barcelona y Tarragona pasando por Sitges. Tiempos duros y corredores heroicos a lomos de bicicletas de hierro, sin pinganillos ni otros adelantos técnicos tan puestos en entredicho hoy en día.

«Me enorgullece enormemente estar entre ellos», añadió Contador refiriéndose a los ilustres vencedores que le precedieron. «La Volta tiene una gran historia. Ésta ha sido una edición durísima, las escapadas se han producido muy tarde e incluso he tenido que salir a algún ataque». Con su triunfo, el pinteño se convierte en el séptimo ganador del Tour de Francia que se impone en la prueba catalana. Ahora le espera la Vuelta a Castilla y León (13-17 abril), Flecha Valona (20 abril), Giro de Italia (7-29 mayo)... y, tal vez, el Tour. Dependerá de la prisa y de la opinión del TAS.