El «Supermario» del gol

MADRID. Enrique Ortego
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Parece torpe y tosco, pero engaña. No es Romario ni Ronaldo, pero es muy difícil que un brasileño sea técnicamente un patán. Y éste es, además, internacional. Y campeón del mundo júnior (93), campeón de la Libertadores con Gremio (95) y de la Supercopa de Europa (2000) ya con su actual equipo.

Además, ganó la Liga brasileña (94) con Vasco y la portuguesa con el Oporto en el 97, 98 y 99... temporadas, por supuesto, en las que fue máximo goleador, además de la 99-00, con 30, 26, 36 y 38 goles.

Por encima de cualquier otra virtud, Jardel es un goleador. Uno de esos tipos que nació en el área y que explota sus condiciones físicas. Las suyas son la potencia y la colocación. A dos centímetros del 1´90, domina el juego aéreo y sabe dar el paso adelante y el paso atrás. Y si no que se lo pregunten a los defensas del Madrid.

La temporada pasada le hizo tres goles con el Oporto en la «Champions» y esta ya ha igualado la marca con los dos de la Supercopa y el de Estambul. La última campaña fue también el máximo goleador de la «Champions» (10) y en los 45 partidos que ha disputado en esta competición en las últimas cuatro temporadas ha marcado un total de 24 goles.

Medio raro de carácter, no se ha adaptado al Galatasaray, que pagó 3.000 millones al Oporto. Su sueldo mensual es de 40 millones. No se habla con la mayoría de sus compañeros y parece que en junio volverá a cambiar de aires. Sus 34 goles en los 41 partidos oficiales que lleva con el Galatasaray no son bastante. El miércoles será el máximo peligro. Nunca se fíen de él. No entra en juego, parece que está de visita... pero casi siempre marca.