Ciclismo

El sueño eterno del Tour

El Movistar, que no gana el Tour desde Induráin, tiene al colombiano Nairo Quintana como su punta de lanza

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Se presentó el Movistar y se habló del Tour. Una redundancia en sí misma, puesto que una cosa va unida a la otra desde tiempo inmemorial. Desde que el equipo ciclista español con mayor impacto internacional lanzó el viejo maillot azul del Reynolds a las carreteras de Francia con Pedro Delgado y Ángel Arroyo. Desde que consumó su obra maestra con el histórico jersey de Banesto y los cinco triunfos consecutivos de Miguel Induráin. Es la historia del ciclismo fundida ahora en otra tonalidad, la azul marino y verde de Movistar, la multinacional española. Nuevos tiempos y nuevos aires en la puesta de largo. Se ha pasado del producto artesano de entonces a la globalización, la multiplicación y el formato internacional. El líder es colombiano, un tipo con gancho y personalidad llamado Nairo Quintana, para quien el karma ha penetrado en su pensamiento único. «El Tour nos desvela, ya estoy soñando de amarillo», manifestó ayer el sudamericano. Como Perico o Induráin.

Había en la puesta de largo en la sede madrileña de Telefónica mucho personal con cascos estilo Fórmula 1, una legión de azafatas para acomodar invitados, cierto estrés ambiental y una convocatoria masiva. Es lo que corresponde a la época –«queremos impacto en las redes y notoriedad de marca», adujo uno de los directivos de la compañía–, aunque no al fondo de la cuestión. Los ciclistas siguen siendo deportistas cercanos, de costumbres sencillas, amigables en la charleta. La esencia de un deporte popular.

Los tiempos han cambiado y también las relaciones personales. Había algo que nunca cambiaba en la anual presentación del exBanesto. José Miguel Echávarri le cedía la palabra a Eusebio Unzué y éste se apoya en el verbo fácil del alma máter del equipo para continuar con la ceremonia. Así estuvieron 35 años, mano a mano con su vida itinerante en las carreteras. Eran un prodigio de longevidad. Desde 1975 fueron pareja indisoluble. Más que la mayoría de los matrimonios.

Unzué, antiguo ciclista juvenil, y Echávarri, ex gregario de Anquetil, se conocieron en el club de Irurzun (Navarra), el pueblo natal del primero. Unzué daba el callo al volante y Echávarri era el cerebro. Llegó un empresario con ganas de ciclismo, Juan García Barberena, y surgió el Reynolds. Y con él, la senda triunfal de la pareja. Tiempos de conquista en el Tour, con Arroyo y Perico Delgado. Luego vino la gloria, con Induráin. Y el desconsuelo, con la retirada del pentacampeón del Tour y la ruptura radical con sus padres deportivos. Acabaron muy mal con el navarro. Casi llegaban a evitarse para no saludarse.

Echávarri y Unzué también se separaron. El primero vendió su parte al segundo en la empresa que aglutina los proyectos ciclistas, Abarca Sports. Y desde hace unos años, Unzué navega solo al frente de esta emblemática estructura que ayer, en Madrid, cambió el envoltorio pero no la sustancia. Una vida para el Tour.

Movistar lleva cinco años patrocinando un equipo ciclista y nunca ha ganado el Tour. La factoría no sube al primer escalón del podio en los Campos Elíseos desde 1995, el último de Induráin. Veinte años. En 2006, Óscar Pereiro incluyó su nombre como vencedor (a bordo del Caisse d’Epargne) después de la descalificación de Floyd Landis por un positivo de testosterona. Segundo en la carretera, vencedor a efectos de palmarés.

«El resto de los objetivos, los Juegos Olímpicos, la Vuelta a España, son secundarios», resumió Nairo Quintana, partícipe de una idea y un sueño comunes. En el Tour también estará Alejandro Valverde, pero en función de gregario. A punto de cumplir 36 años, número uno mundial y pletórico en 2015, va a debutar en el Giro de Italia, una carrera que no ha conocido en trece temporadas. «Si acabo bien, no me importaría hacer el Giro, el Tour y la Vuelta. No soy el primero ni seré el último», se animó el murciano.

El hombre al mando, Eusebio Unzué, ha fichado a Dani Moreno para apoyar el asalto de Nairo Quintana al Tour. Fue segundo en su debut en 2013 y en 2015, detrás de Froome. Dos participaciones y dos aproximaciones a la victoria. «Hay un gran equipo, hemos renovado ilusiones y podemos optar al Tour –dice Unzué–. Creo que estamos preparados».