Luis Enrique, que estuvo en la mala línea de todo su equipo, recibe en la imagen una entrada de Ismael. Miguel Berrocal

4-0: La soberbia pierde al Barcelona

SANTANDER. José Manuel Cuéllar
Actualizado:

RACING 4 - BARCELONA 0

Aestos equipos grandes siempre les pasa igual. Llegan a los campos de los modestos con una suficiencia rayana en la soberbia, como si paseando el porte se fueran a poner el mundo por montera. Al Barcelona le sucedió en la primera parte de Santander tres cuartos de lo mismo que al Real Madrid en Bilbao. Salió a observarse en el espejo, mirándose ora la coleta, ora el ombligo, como diciendo «mírame y no me toques, ¿quién te has creído que eres?». Paseaba el Barça por el terreno de juego de El Sardinero dominando el partido, con la posesión del esférico y sin llegar ni una vez a puerta, olvidados los extremos en las Ramblas y con un 4-4-2 en rombo que era casi nuevo para sus jugadores.

SIESTA AZULGRANA

Tan fácil lo vio el equipo azulgrana que comenzó a dormirse, aburrido de su falsa soberanía, como si el Racing fuera el pobrecito del Campeonato, allá hundido en la tabla, con poco juego y menos esperanzas. Claro, los montañeses van últimos, pero tienen un orgullo a prueba de bomba y, además, de tontos no tienen un pelo. Comenzaron a ver cómo sesteaba el rival y empezaron a tirar pelotazos a la contra a ver qué pasaba. La verdad es que no les quedaba otra porque con la falta de confianza que tienen tampoco se les veía con juego suficiente para intentar variante alguna.

Pero para poner en apuros a este Barça dormilón parecía suficiente.Tocaba el Barcelona con aburrida monotonía y todo por el centro mientras el Racing era más directo, tanto que en una de éstas, con el vaivén del toquecito adormilando a medio equipo, el conjunto de Serra se vino con todo el equipo abajo. En el enésimo pelotazo, Regueiro saltó a por un balón perdido a lo Darío Silva, por si acaso. El rechace frontal de Abelardo, mal hecho, le dio en la mano y el uruguayo acabó llevándose el cuero, dribló a Gabri en la frontal y su tiro raso no pudo atajarlo Reina.

El gol reactivó las neuronas del Racing, que se lo creyó. Tuvo más dinamismo, más actividad para cerrar huecos, mientras que en el Barcelona no aparecía nadie. Sólo había creado peligro en un cabezazo de Kluivert que desvió Ceballos y poco más. Pero ni siquiera después del gol despertó, medio atontado, como si constatara que el tanto del Racing no le afectaba lo más mínimo.

¿A que creían que en la segunda parte el Barça saldría encorajinado, con el cuchillo entre los dientes y sangre en la mirada? Lo que hizo fue salir con la almohada que tenía de reserva, que la de la primera parte le había hecho una muesca en la oreja derecha. Así que al minuto Ramis había taladrado a Reina por segunda vez en una jugada de estrategia y, por si no lo habían visto los defensores azulgrana, los racinguistas repitieron la jugada seis minutos despuñs, con balón al segundo palo, para que Arzeno marcase el tercero mientras que Reina le comía las canillas a todos sus defensores por holgazanes y tarugos.

AL POZO DEL RIDÍCULO

Hay que tener en cuenta que era la gran oportunidad del Barcelona de acercarse al Real Madrid, pero, por contra, los de Serra Ferrer parecieron no darse cuenta de lo propicio del momento. Después del tres a cero adelantó líneas el conjunto catalán, pero con las prisas que habían traído aquellos lodos.

El problema del Barcelona es que, por regla general, defiende como si lo hiciera con el trasero, mucho más cuando adelanta líneas y deja huecos más grandes, aún, que el corazón del Racing. Reflejo del desastre azulgrana fue el cuarto gol. Llegó Sergi a cortar una situación comprometida y, con el balón franco, la despejó dándole con la uñita, de forma lamentable. Se la dejó a huevo a Mazzoni, que fusiló a Reina, dejando todavía más listo el encuentro y mandando al Barça al pozo del ridículo.

El Racing acabó el partido en plan torero, dando al Barça un capotazo por aquí y otro por allí, crecido y con el buen fútbol que no habían exhibido al principio del encuentro. Claro que para entonces el equipo azulgrana había entrado en el subsuelo de los disparates, con Kluivert tirando fuera a puerta vacía y tonterías similares. Sobran más comentarios.

RACING (4-2-3-1) Ceballos; Mellberg, Arzeno, Ramis (Neru, m. 88), Juanma; Espina, Ismael; Julio Álvarez, Regueiro, Amavisca (Manjarín, m. 85); y Mazzoni (Magallanes, m. 79).

BARCELONA (4-4-2) Reina; Gabri, Abelardo, De Boer, Sergi; Gerard (Zenden, m. 56), Xavi (Alfonso, m. 46), Luis Enrique, Petit; Kluivert y Rivaldo.

ÁRBITRO Puentes Leira. Amarilla a Arzeno, Gabri, Luis Enrique, De Boer y Abelardo.

GOLES 1-0, m. 35: Regueiro. 2-0, m. 47: Ramis. 3-0, m. 52: Arzeno. 4-0, m. 74: Mazzoni.