Rafa Muñoz, en 2009, tras conseguir el récor de 50 mariposa
Rafa Muñoz, en 2009, tras conseguir el récor de 50 mariposa - ABC
Natación

Rafael Muñoz: «Aún me cuesta creerme el récord»

Ocho años después de establecer la mejor marca en los 50 mariposa, el nadador vuelve a disfrutar tras sus dos intentos de suicidio

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El nadador Rafael Muñoz recordó con alegría los ocho años desde el récord mundial de 50 metros mariposa (22:43) que estableció en Málaga en abril de 2009, un hito que aún le cuesta creerse pero que espera «que se quede bloqueado para siempre o tarde mucho en batirse».

«Son ocho los años que han pasado, pero a veces, cuando lo pienso, aún me cuesta creerme que tenga un récord mundial que es el segundo más antiguo de la historia tras el de los 400 estilos de Michael Phelps», dijo Rafa Muñoz en una entrevista con EFE.

Muñoz anunció su retirada el 23 de octubre de 2016 y ahora, a sus 29 años recién cumplidos, comentó que para él la natación «empezó a cobrar sentido hace unos meses», después de llegar a reconocer en su adiós que intentó suicidarse hasta en dos ocasiones.

«A menudo algunas historias de nuestras vidas no cobran sentido hasta que las terminamos de vivir», afirmó el deportista, quien añadió que «tanto sacrificio, dedicación, sudores, madrugones y competiciones, sí tienen su recompensa» y la realidad dice que fue «un hecho verídico».

Además del citado tope mundial, Rafa Muñoz fue campeón de Europa en Budapest 2010 de los 50 mariposa y, dos años después, en los 100 metros, además de lograr dos bronces mundiales en Roma 2009 sobre las dos distancias y otros dos europeos en Eindhoven 2008.

En la actualidad, Muñoz estudia un Máster de administración y gestión deportiva, imparte clases de 'crossfit' y confesó que ve la natación «desde otro prisma con todos los años de experiencia acumulados».

Comentó que desde que se vinculó a la Federación Andaluza de Natación intenta «responder a los chavales las preguntas que los entrenadores te decían» en su época, ya que «es un apoyo más y necesario al margen de los institucionales». «A mí nadie me dijo que llegaría al récord y lo que vendría luego, que es un camino por descubrir. Nadie me comentó lo que suponían los premios y las derrotas, pero de todo se aprende», señaló Muñoz, quien mantuvo que «estas charlas son necesarias de forma continuada en concentraciones y competiciones».

Tras una década en la elite de la natación mundial, Rafa Muñoz dijo que se queda «con las experiencias y los valores» porque «lo demás son datos y medallas», mientras que lo primero «no es cuantificable».

Muñoz comentó que «los inicios fueron bonitos» en su Córdoba natal, donde se formó en el Navial junto a su primera entrenadora, María del Mar Gamito, y luego fue evolucionando en Madrid, Barcelona, dos años en Marsella (Francia), hasta regresar en Barcelona donde actualmente reside ya con un hijo y esperando «otro para julio con alegría». «El final me hubiera gustado que hubiera sido diferente después de anunciar la retirada, pero se mezcla lo personal con lo deportivo», aseveró Muñoz, quien apoyó la candidatura a la Española de Rafael Blanco y Miguel Ortiz-Cañavate por sus desavenencias con el actual presidente, Fernando Carpena.

Todo eso ya es pasado y ahora Rafa Muñoz espera aportar "su granito de arena" a la natación mientras finaliza las prácticas de su máster en el centenario Real Club Marítimo de Barcelona: tiene claro que su vida seguirá unida al deporte.