López Rekarte entra con dureza a Luque. Reuters

Pudo golear el Mallorca pero regaló el partido

PALMA DE MALLORCA. Ramón López
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La Semana Santa, ya próxima, es tiempo de empanadas en Mallorca. Ayer, fueron los jugadores bermellones los que se adelantaron a la festividad y cogieron una auténtica empanada en un segundo tiempo lamentable, que dio al traste con las ilusiones de victoria y de seguir achuchando al Barcelona y al Valencia.

El Mallorca se dejó empatar. Ganaba cómodamente en el primer tiempo, en un encuentro que pudo sentenciar si Luque no hubiera estado tan torpe ante Alberto en un par de ocasiones. A pesar de todo, no parecía que la victoria se le pudiera escapar, pese a la frialdad en la grada y a pesar también del trabajo defensivo de los de Toshack.

No obstante, los «rojillos» desaparecieron en el segundo tiempo y entregaron el partido. Perdieron el balón, naufragaron en medio campo y no se sabe cómo se dejaron empatar ante una Real que tampoco creaba ocasiones. En un balón mal despejado por la defensa local, Loren se aprovechó y empató el partido. Aún pudo haber marcado otro gol Khokhlov y haberle puesto el encuentro más complicado si cabe al Mallorca.

NO TIRARON A PUERTA

Los de Luis Aragonés apenas tiraron a la puerta rival en la segunda mitad, y las prisas de última hora no fueron suficientes, si bien Marcos a punto estuvo de conseguirlo a pocos minutos para el final.

La polémica estuco con Eto´o, que provocó un gol imposible al quitarle el balón al portero cuando éste se disponía a lanzar. Esquinas Torres anuló la jugada y recordó a todos que al portero hay que dejarle iniciar el juego sin mostrarle ninguna oposición.

La Real respira un poco porque este punto que le hace creer más en sí misma de cara a este «sprint» final, pero en el Mallorca todos se siguen preguntando si el equipo podrá aspirar a la Champions o no (está a tres puntos), porque cada vez que ha podido dar el zarpazo ha fallado.