Los profesionales piden a Tráfico mayor rigor para evitar accidentes

MADRID. ABC
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José Rodríguez, presidente de la Asociación de Ciclistas Profesionales (ACP), y Carlos Muñoz Repiso, director general de Tráfico, se entrevistaron ayer para estudiar posibles medidas que aumenten la seguridad de los ciclistas, reunión que estaba prevista desde hace 15 días pero a la que el accidente de los hermanos Otxoa ha dotado de enorme actualidad.

Muñoz Repiso señaló sobre el accidente que «aún no se ha realizado el informe. La juez está en ello y hay que esperar. Pero el primer parte indica que el automóvil y los ciclistas circulaban en el mismo sentido y los ciclistas iban por el arcén. No conozco aún dónde se produjo la colisión, si en el arcén o en la calzada».

Repiso indicó que el motivo de la reunión con Rodríguez era acordar una mejora de la seguridad, «pues está en marcha la modificación de la Ley de Seguridad Vial, que el Parlamento debatirá en marzo», e indicó que se encargará un estudio sobre la siniestralidad en el ciclismo a una universidad o centro de invertigaciones, que marque la línea a seguir en este problema.

Rodríguez consideró «positiva» la reunión y se mostró convencido de que «mejorar la seguridad de los ciclistas está en manos del Ejecutivo y el Legislativo, que deben adecuar las leyes a las ideas de la Federación, que lleva mucho tiempo trabajando en el asunto sin encontrar apoyo de los políticos».

MÁS DE 1.000 MUERTOS

Desde 1990 hasta agosto del año 2000 nada menos que 1.004 ciclistas han muerto en las carreteras españolas. El peor año fue 1994, con 122 fallecidos, por los 78 que hubo en 1996, el menos trágico. El 56 por ciento de los accidentes se produjeron en núcleos urbanos, aunque el número de víctimas mortales es muy superior en los acaecidos en carretera.

La causa más frecuente del los accidentes es circular en pelotón o sin luces por parte de los ciclistas y no respetar los márgenes de seguridad por lo que respecta a los conductores. No llevar casco es el factor que más agrava las consecuencias del percance, pues en el 64,5 de los casos es la cabeza la parte del cuerpo que recibe el primer impacto y donde se localizan las lesiones más graves. El casco en España es obligatorio desde noviembre de 1999.