Pereñíguez Pérez: «Parece que cometí un crimen»

SEVILLA. Roberto Arrocha
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Juan Pereñíguez Pérez, el modesto árbitro de la injusta polémica copera en Granada, habló ayer para ABC. Abandonó por un momento su trabajo de encargado de un bar en Murcia (llegó a la ciudad a las seis de la mañana y, sin dormir, a las siete se encontraba en la puerta del establecimiento porque tiene las llaves y es el encargado de abrirlo) y manifestó que, aunque se encuentra muy tranquilo «porque acerté en la jugada del gol del Granada en el penalti», siente «una enorme vergüenza por el trato de algunos ex árbitros que ahora trabajan en los medios de comunicación».

— ¿Está convencido de que acertó?

— Por supuesto. La cosa está muy clara. Desde que el jugador del Granada tira el balón, que toque en el larguero, en el césped, en el portero... da igual. Todo forma parte de la misma jugada y por lo tanto el gol es válido. No podía aguantar el cachondeo que se estaba viviendo. Estoy destrozado. Todo es absurdo. La polémica surge cuando los jugadores del Guadix, informados por los periodistas que estaban en el campo, dicen que el ex árbitro Martín Navarrete dijo en Canal Sur que el gol debía ser invalidado. Es increíble que Navarrete se dedique a crear polémica.

— ¿Qué le dijo usted a los jugadores del Guadix durante el tiempo que todo estuvo parado?

— Lo único que les decía es que la opinión de este señor no servía para nada y que el que estaba arbitrando era yo. Los futbolistas del Guadix me repetían una y otra vez que debía anular el gol porque iba a arrepentirme.

«SENTÍ VERGÜENZA AJENA»

— ¿Estará dolido por la repercusión que ha tenido su decisión?

— Normal, ¿no? Sólo he hecho mi trabajo y ahora parece que he cometido un crimen. Me dio vergüenza ajena lo que estaba sucediendo. Nadie se había quejado hasta que llegó la opinión de ese señor. Me parece increíble que los medios de comunicación estén pagando a ex árbitros para que creen polémica. Siempre hablando de lo mismo, de cuánto nos pagan. En el fútbol no vamos a ver a los árbitros, vamos a ver el juego de los futbolistas. Los colegiados que trabajan en Prensa no son árbitros y nunca lo han sido. Soy un señor y merecen mi respeto, pero a veces dejan mucho que desear.

— Imagino por las palabras de Sánchez Arminio que no va a tener ningún problema.

— Eso espero, porque no he hecho nada incorrecto. Hice mi trabajo como mejor sé hacerlo y espero continuar en la misma línea.