«Parte de guerra» después del choque ante el Lazio: cinco a la enfermería

MADRID. José Manuel Cuéllar
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Ayer se vieron las consecuencias de jugar ante un equipo italiano. A las cuatro bajas que ya tenía el Real Madrid se sumaron otras cinco con contusiones y lesiones de todo tipo. Los que más preocupan son Morientes, Hierro y Helguera. Este último se pasó por la clínica para hacerse una radiografía del dedo meñique de su pie izquierdo, pues le dolía tanto que pensaba que lo tenía roto. La exploración descartó dicha rotura, pero la herida hecha por Simeone sigue abierta, aunque no es probable que le impida jugar ante el Racing.

En cuanto a Hierro, habrá que esperar a ver cómo evoluciona su golpe en la rodilla para ver si está listo para el sábado. Igual tiene que forzar puesto que Iván Campo sigue lesionado y Sanchís también está fuera de combate con una tendinitis.

El que más preocupa es Morientes, que recayó de su pubalgia. El jugador reconoció ayer que lleva dos semanas con molestias y que ante el Lazio volvió a sentirlas. Confesó que no sabía si arriesgar en el partido del sábado, así que lo más probable es que Del Bosque le dé descanso y opte por Guti.

Los jugadores madridistas se expresaron ayer con grandes halagos hacia el público del Bernabéu. Solari dijo sentirse impresionado por el apoyo del público y por el ambiente creado: «Nunca había visto un ambiente igual. El público estuvo formidable, llenó el campo y apoyó incesantemente. Si siguen así será difícil pararnos».

Morientes llegó más lejos al decir que «si seguimos jugando así, como lo hicimos ante el Lazio, claro que llegaremos a la final de San Siro y la ganaremos. Lo que pasa es que es muy difícil mantener este nivel tan alto durante toda la competición».

Por su parte, Figo señaló que «fue nuestro partido más complicado. Tuvimos que correr más que nunca y arriesgar más que en ningún otro. Reaccionamos bien ante su tempranero gol porque estábamos preparados para ganar el partido y mantuvimos el mismo nivel de concentración. A los italianos es muy difícil jugarles. Se cierran atrás y no tienen reparo en esperar y esperar. Nuestro nivel físico fue muy bueno y el éxito de nuestro triunfo estuvo en nuestro ritmo de juego. En la primera parte tuvimos también muy buenos minutos de juego. Nuestra victoria tiene más mérito para la categoría del rival. Son los partidos que te gustan ganar por eso, porque enfrente hay un rival importante. La verdad es que me pegué una buena paliza, estoy realmente cansado».