Figo fue traspasado al Real Madrid por el Barça y, por tanto, no tendrá ningún problema con Hacienda. Ignacio Gil

La operación Figo fue un traspaso

MADRID. E. Ortego/T. González-Martín
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El fichaje de Luis Figo por el Real Madrid fue ejecutado como un traspaso, aunque ayer el directivo azulgrana Jaume Parés insistiera en que un representante del jugador entregó el dinero en la Liga y por eso el Barcelona emitió la factura a nombre del futbolista.

La diferencia entre abonar una cláusula de rescisión o pagar un traspaso estriba en el IVA. Las rescisiones no tienen tal impuesto porque son indemnizaciones y los traspasos sí, porque son fichajes entre clubes. El Madrid abonó el IVA y el Barça admitió haberlo recibido, aunque la factura la hiciera a nombre de Luis Figo, situación que el Madrid aceptó para no romper el pacto entre clubes. Joan Gaspart siempre quiso que la operación se entendiera como una rescisión para que su afición no le acusara de haber vendido al jugador a su gran enemigo. Florentino Pérez nunca ha faltado a su palabra, pues no ha reconocido que hubiera pacto primero y traspaso después.

El Real Madrid abonó el coste con un cheque bancario, que fue depositado en la sede de la Liga por un representante del jugador, Vicente Montes, en el que incluyó el pago de tres conceptos: 10.000 millones de la cláusula de rescisión, 300 como suplemento del IPC (índice de precios al consumo) del último año y otros 1.600 por el 16 por ciento del IVA que debe liquidarse en todo traspaso. El cheque bancario, por tanto, presentaba una cantidad total de 11.900 millones. Un cheque en el que no constaba el nombre de Figo ni de ninguna empresa suya y que estaba firmado por los apoderados del Banco Zaragozano. En estas circunstancias el jugador no tendría ningún problema fiscal que resolver en el futuro, y si acaso, como dijo el propio Figo, será un asunto entre los clubes.

RONALDO PAGÓ LA CLÁUSULA

El mejor ejemplo para comprender esta situación es compararla con la marcha de Ronaldo del Barcelona. Aquello fue un pago de cláusula y lo de Figo un traspaso en toda regla. El Inter, en julio del 97, abonó al club azulgrana los 4.000 millones de su cláusula y realizó una consulta vinculante al Ministerio de Hacienda para saber si debía pagar el IVA, que también constaba en la cláusula. Los asesores de Ronaldo consideraban que no debían abonarlo al ser una indemnización y no un trapaso. Hacienda respondió que, en efecto, el Inter no tenía que abonar IVA. Es el mismo caso del Valencia con Baraja el año pasado: pagó al Atlético los 2.000 millones de la rescisión, sin IVA, porque en ninguno de los dos casos hubo acuerdo entre los clubes para el traspaso.