El nadador español Diego López
El nadador español Diego López - ABC

NataciónEl emperador de todos los mares

El español Diego López intenta ser el primero en nadar en un mismo año en aguas abiertas de los siete continentes

Actualizado:

De los tiburones blancos de Ciudad del Cabo a los 4.000 metros de altura del lago Titicaca. De las condiciones extremas del recorrido nocturno del canal de Catalina a la travesía los 25 kilómetros de oeste de Australia. Su próximo destino, las mareas congeladas de la Antártida. Esa es la pasión de Diego López, la natación en aguas abiertas de larga distancia, que le ha llevado alrededor de todo el mundo, y en la que no utiliza traje de neopreno ante temperaturas de hasta cinco grados bajo cero.

Sus comienzos en el mundo de la natación fueron siendo niño, en la ciudad que le vio nacer, Las Palmas de Gran Canaria. Ahora, a los 36 años, su vida ha dado muchas vueltas, saltando, como en una especie de línea invisible, sobre las aguas que surca. Reside en Nueva York, lugar en el que se dedica a las finanzas. Pero no es únicamente allí donde se prepara para su próximo reto, lograr un récord Guiness que le convierta en la primera persona de la historia en hacer al menos una travesía de alto riesgo en todos los continentes del planeta, y en menos de un año.

Inicios en la piscina

«No me planteaba estos retos cuando tenía 15 años. Empecé en piscina siendo niño, luego todo ha ido evolucionando. No fue hasta 2012, cuando residía en Hong Kong, que comencé a entrenar en aguas abiertas con un grupo de australianos que se ejercitaba en la playa», confiesa Diego López. Así fueron los comienzos para «The Global Swimmer» (el nadador global), como le apodan. Tras ellos, el canario se ha ido marcando retos cada vez más duros, que le han llevado a competir en casi 20 países de todo el globo, consiguiendo marcas solo alcanzables para unos pocos.

El año pasado Diego López se marcó como objetivo realizar la vuelta a Mannhattan, un total de 48 kilómetros a nado. La sorpresa surgió cuando, al realizarlo en 6 horas y media, entró en el top diez de marcas de la historia. Esta fue la llave de una puerta que ampliaría aún más sus horizontes.

Desde entonces, este nadador maratoniano no ha perdido el tiempo. El pasado mes de marzo hizo el recorrido más largo de Australia, los 25 kilómetros de Perth. Abril fue el momento para tachar de la lista al continente africano, con la ruta de Ciudad del cabo, caracterizada por sus aguas frías y la abundancia del tiburón blanco. En mayo llegó la travesía del lago Titicaca, el más alto del mundo. Fue el primer español en completar este tramo marcado por la falta de oxígeno. Julio, por su parte, ha sido la fecha para afrontar el reto en Europa. El famoso cruce del canal de La Mancha.

«Después de 9 horas a nado una medusa se me agarró al cuello, casi no lo consigo», recuerda Diego López. Tras estos 4 continentes restan otros 3. Su siguiente muesca en el calendario es en agosto, en el canal de Catalina. Esta distancia norteamericana es conocida por sus bajas temperaturas nocturnas y por el exceso de medusas. La travesía asiática la afrontará en octubre, en Hong Kong, una de las más largas de este continente. Y por último, la guinda del pastel se la llevará la Antártida, en donde nadará un kilómetro en aguas heladas.

La metodología de entrenamiento de López resulta extravagante. Llama la atención que a día de hoy no cuente con entrenador. Además, Nueva York no resulta el lugar idóneo para prepararse largas distancias acuáticas, con condiciones que llevan el cuerpo humano al límite. Especialmente en la Antártida: «El frío -explica-no se entrena igual que el kilometraje. Las condiciones son muy peligrosas. Allí el neopreno está prohibido, por lo que el riesgo de hipotermias o paros cardiacos es aún mayor. He estado todo el invierno pasado aclimatando mi cuerpo, a base de duchas frías, baños de hielo y una mayor exposición a aguas de bajas temperaturas». Tan solo hay en el mundo 10 personas que hayan logrado nadar en los mares de la Antártida. Nadie lo ha hecho de esta forma. Diego sueña con ser el primero.