Momento de la salida de la primera etapa - Copyright Cimbaly - 2011

Dos españolas, en cabeza en la primera etapa del Maratón de las Arenas

La catalana Enma Roca marca un ritmo infernal en los primeros 33 kilómetros de la prueba por etapas, una de las más duras del mundo

MADRID Actualizado:

La corredora española Enma Roca ha dado la sorpresa al colocarse en la primera plaza provisional tras la primera etapa del Maratón de las Arenas. La catalana de 38 años ha marcado un ritmo infernal en los primeros 33 kilómetros de la prueba por etapas, considerada una de las más duras del mundo, y sólo han podido seguirla otras dos de las favoritas: la francesa Laurence Klien (segunda) y la también española Mónica Aguilera (tercera). Aunque quedan muchos kilómetros por delante, las primeras impresiones son "magníficas" para las corredoras.

Después de un año de espera, 849 corredores de más de treinta nacionalidades distintas han tomado la salida esta mañana en la 26 edición del Maratón de las Arenas, la prueba en la que los atletas deben correr 250 kilómetros por el desierto marroquí en seis días y completa autosuficiencia.

La primera etapa de 33 kilómetros, la más corta de los seis días de competición, ha discurrido por un terreno que los propios atletas han definido como "duro y muy variado. Primero algo más de una decena de kilómetros por piedras finas y pequeñas, y otros tantos kilómetros de dunas de arena". Suficientes para que a la llegada a la meta, en Erg Chebbi, las bajas ya fueran notables.

Los primeros kilómetros de carrera han servido para que el gran favorito, el marroquí Mohamad Anhansal, demostrara por qué tiene el dorsal número 1 y lleva tres victorias en esta prueba a sus espaldas. Sólo pudieron seguir su infernal ritmo desde el inicio su compatriota Rachid El-Morabity, que de momento va en segunda posición, y el jordano Salameh Al Aqra, tercero.

Los españoles, una de las delegaciones más numerosas de esta prueba con 75 participantes en total, no han tenido demasiada buena suerte en los primeros kilómetros de carrera. Tras la primera etapa, sólo han empezado a cruzar la línea de meta a partir de la trigésima plaza, pero casi todos ellos esperan que ésta sea sólo una etapa de "toma de contacto" para ir ganando posiciones en los próximos días.

Mucho mejor ha sido el papel de las féminas españolas en los primeros kilómetros de desierto. La española Mónica Aguilera, ganadora el año pasado y una de las claras favoritas para revalidar título en esta edición, ha conseguido terminar en tercera posición, mientras que la sorpresa la ha dado otra española, Enma Roca, que ha terminado la primera etapa la primera muy por delante del resto de corredoras. Enma, que este año ha ganado el Raid Bimbache (campeonato del mundo de raids), se estrena en la carrera titánica donde además de con Mónica, deberá luchar por adelantar a la gran favorita local, la marroquí Touda Didi (de momento, séptima) y la francesa Laurence Klien (segunda provisionalmente).

Las temperaturas sobrepasan los 35 grados de día y llegan a -12 de noche y una humedad que no supera el 15% en muchas de las etapas

El Maratón de las Arenas está considerado una de las pruebas de atletismo más duras del planeta. 250 kilómetros por dunas y pistas de tierra en pleno desierto marroquí, con temperaturas que sobrepasan los 35 grados de día y llegan a 12 de noche y una humedad que no supera el 15% en muchas de las etapas.

Y por si eso fuera poco, en completa autosuficiencia. Los participantes deben llevar encima la ropa y comida necesarios para los seis días de carrera. La organizacion sólo proporciona las tiendas de campaña donde duermen por las noches y el agua, 9 litros diarios por corredor: 1,5 se los dan antes de la salida de cada día. Además, cada 10 kilómetros tienen avituallamientos para reponer agua, y al final del día les dan 2 o 3 litros para el aseo personal y preparar la comida.

La comida es una de las cosas que los atletas cuidan más no solo durante la prueba, sino antes de salir. Para evitar cargar peso, casi todos optan por sobres de papillas de cereales con miel, sobres de preparados de proteínas, barritas energéticas, comida liofilizada, geles de recuperación y pequeños frutos secos o cacao. "Y media pastilla de jabón, de las de toda la vida, que vale para todo y ocupa muy poco", explicaba Aguilera a ABC antes de tomar la salida este año.