La fiebre aftosa obsesiona a todos. Los ingleses, como en la imagen su técnico, entraron al campo en zapatillas y allí se calzaron las botas de fútbol. Miguel Berrocal

El Madrid busca la victoria para no ver en cuartos a Bayern y Manchester

MADRID. Enrique Ortego
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Los dos únicos equipos que ya están clasificados para cuartos de la «Champions» buscan el primer puesto del grupo. Ser líder al final de esta segunda liguilla es más importante de lo que parece. Supone que el partido de vuelta de cuartos se disputa en casa y tal y como van los otros grupos, si el Madrid lo es no se enfrentará a los otros primeros, puesto para el que apuntan Manchester y Bayern porque en el grupo del Deportivo es imprevisible aventurar nada.

Le viene bien al Madrid la inmediatez de este partido contra el Leeds para borrar o al menos intentarlo la imagen de cansancio y bloqueo mental que ofreció ante el Deportivo y el Barcelona. Por su propia autoestima le conviene al equipo de Vicente del Bosque despejar dudas y un partido de la «Champions» es la oportunidad ideal para hacerlo. Habrá cambios. Unos obligados y otros por recomendación médica y física. Helguera es baja por sanción y Celades ocupará su lugar. Solari entrará por Roberto Carlos (con su selección). Otras variantes podrían pasar por las entradas de César, Geremi y Savio o Munitis en los puestos de Casillas, Salgado y McManaman. Retoques mínimos porque el objetivo es sumar tres puntos, asegurarse el primer puesto —Figo y Makelele, con dos tarjetas, quieren provocar la tercera— y entonces dar descanso general el siguiente miércoles en Bruselas contra el Anderlecht.

El Leeds llega con el equipo bastante justito, como viene siendo habitual a lo largo de la temporada. Media docena larga de lesionados y Mills, sancionado. Es quinto en su Liga y mantiene un buen nivel de juego a pesar de la inexperiencia de muchos de sus hombres. Ha recuperado a Dacourt y Kewell, amén de su gran fichaje, Rio Ferdinand, el defensa más caro del mundo, que firmó por el Leeds precisamente el día que el Madrid jugó en su campo.

Otro fichaje en las últimas horas afecta a su cuadro técnico. Un ilustre del Manchester United que ganó la final de la Copa de Europa del 68, Brian Kidd, que durante ocho años fuera brazo derecho de Fergusson, se ha incorporado como asistente del «manager» David O´Leary. Kidd, que dejó el United para tener una pesadilla con el Blackburn, con el que descendió a Segunda en la temporada 98-99, era hasta el momento responsable de los juveniles del Leeds. Recordemos, un club que viste de blanco como homenaje al Real Madrid.