Juegos OlímpicosCuenta atrás para Tokio 2020

A tres años del inicio, ABC visita las obras de los Juegos Olímpicos japoneses, que avanzan a buen ritmo

PABLO M. DÍEZ
ENVIADO ESPECIAL A TOKIOActualizado:

Faltan justo tres años para los Juegos Olímpicos de Tokio, que empezarán el 24 de julio de 2020. Con la cuenta atrás ya en marcha, las obras avanzan a buen ritmo y, como manda la tradicional eficiencia nipona, las instalaciones estarán listas bastante antes de la inauguración. Bajo el sofocante calor del húmedo verano tokiota, así se aprecia en los trabajos del Estadio Olímpico, que se construye sobre los restos del mítico recinto que acogió los primeros Juegos de la ciudad, en 1964.

Diseñado por el arquitecto japonés Kengo Kuma, dicho estadio ha revisado a la baja el monumental proyecto de la difunta Zaha Hadid, descartado por su excesivo coste, cercano a los 2.000 millones de euros. Con la mitad de presupuesto, el nuevo recinto tendrá 68.000 asientos y una estructura con entramado de madera, paneles prefabricados y techo de acero para ahorrar gastos. Además de las ceremonias de inauguración y clausura de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, en dicho estadio se celebrarán las pruebas de atletismo, que tanta expectación despiertan.

Ubicado junto al Gimnasio de Tokio, que también data de los Juegos de 1964, el Estadio es el epicentro en torno al cual girará la zona olímpica, dividida en dos partes. Una, denominada Zona de la Herencia, reutilizará las instalaciones de hace medio siglo tras reformarlas, como el Estadio de Yoyogi, sede de balonmano, bádminton y rugby en silla de ruedas para los paralímpicos. La otra, alrededor de la bahía de Tokio, contará con nuevos recintos como el Centro Acuático para la natación, el Estadio de Ariake para el voleibol, los parques para las regatas y pruebas marítimas y el espectacular centro de prensa. Justo en medio de ambas zonas, a media hora como máximo de cualquier recinto, se levantará la Villa Olímpica, que acogerá en sus 44 hectáreas a 11.090 atletas y 4.500 paralímpicos.

En total, Tokio 2020 contará con 40 instalaciones, de las que ocho son nuevas y otras ocho temporales. «El 60 por ciento de los recintos ya existe y estamos a tiempo para cumplir los plazos», explica a ABC el director de Comunicación de Tokio 2020, Masa Takaya, quien anuncia que «el Estadio Olímpico estará terminado en 2019».

Con un presupuesto revisado al alza de 11.000 millones de euros, pero que se duplicará según un comité del Gobierno local de Tokio, estos Juegos pretenden ser los más futuristas de la Historia. Tras dos décadas de estancamiento económico, pero que no han minado su altísimo desarrollo, Japón quiere lucirse como superpotencia tecnológica. «Tokio 64 cambió la mentalidad de la sociedad tras la destrucción de la II Guerra Mundial. Medio siglo después, aspiramos a mostrarnos como una sociedad inclusiva a través del deporte», promete Takaya.

De los 33 deportes que habrá en Tokio 2020, destacan algunos nuevos como el kárate, una de las artes marciales originarias de Japón junto al judo. Al igual que este, que debutó como disciplina olímpica en Tokio 64, sus combates tendrán lugar en el legendario Estadio Budokan. Buscando un público más joven y urbano, se incorporan también el ciclismo de «estilo libre» BMX, el «skateboard» y la escalada en pared.

El fiasco del logotipo

Superado el fiasco del primer logo, acusado de plagio, tanto los Juegos Olímpicos como los Paralímpicos ya disponen de sus respectivos emblemas, compuestos por sendos círculos de cuadros azules que simbolizan la «unidad en la diversidad». A partir de este verano empezará la selección de la mascota olímpica mediante un concurso público, cuyo jurado serán los alumnos de entre 6 y 12 años de las 20.000 escuelas primarias que hay en Japón.

Para recibir a las 40.000 personas que forman las delegaciones de la «familia olímpica» y a los turistas que visiten la ciudad, Tokio cuenta con una excelente oferta hotelera y gastronómica, pues posee el mayor número de restaurantes con estrellas Michelin del mundo: 217. Con 35 millones de habitantes en su zona metropolitana, dispone de una magnífica red de transportes urbanos compuesta por 760 estaciones de metro y tren. Elegida en diversas votaciones como la ciudad más segura y con mejor calidad de vida del mundo, Tokio pondrá a la venta en 2019 diez millones de entradas para los Juegos Olímpicos.

Entre sus subsedes, destacan Saitama para baloncesto, Yokohama para fútbol y algunos lugares afectados por el tsunami de 2011 que provocó el accidente en la central nuclear de Fukushima. Para seguir con su reconstrucción tras la catástrofe, el estadio Azuma de Fukushima acogerá partidos de béisbol, muy popular en Japón, y de fútbol los de Miyagi e Ibaraki. Medio siglo después de Tokio 64, Japón se prepara de nuevo para deslumbrar al mundo.