Carlos Nuzman en 2009 después de la victoria de Río como cede de los JJOO 2016 - Ignacio Gil

Juegos OlímpicosBrasil compró votos para llevarse los Juegos a Río

Nueva fase de Operación Lavacoches tiene pruebas contra Carlos Arthur Nuzman, principal dirigente de Río 2016

Verónica Goyzueta
Sao PauloActualizado:

La votación que eligió a Río de Janeiro sobre Madrid para los Juegos de 2016, puede haber sido comprada por dirigentes brasileños. Esa hipótesis puede confirmarse en la Lavacoches, la gigantesca operación anticorrupción de Brasil que el martes ordenó el bloqueo de los bienes de Carlos Arthur Nuzman, presidente del Comité Olímpico Brasileño (COB), y uno de los principales estrategas de la campaña vencedora.

En una fase de la operación llamada «Unfair play» (juego sucio), la Fiscalía pidió el bloqueo de mil millones de reales, equivalentes a unos 270 millones de euros, del patrimonio del dirigente deportivo, y de los empresarios Arthur Cesar Soares de Menezes Filho, conocido como «Rey Arturo», y su exsocia, Eliane Pereira Cavalcante, que fue presa. Soares, que vive en Miami, entró en la lista de fugitivos da Interpol.

Según los fiscales, el bloqueo sería para reparar los daños causados por los tres sospechosos que habrían comprado jurados, fraudando la elección de Río de Janeiro como sede de las Olimpiadas. El bloqueo incluye pisos, joyas e incluso un jet privado.

Soares habría transferido 2 millones de dólares, provenientes de desvíos del entonces Gobernador de Río, Sergio Cabral (2007-14), al senegalés Papa Massada Diack, hijo del empresario Lamine Diack, para comprar los votos de miembros de las confederaciones africanas a favor de la ciudad brasileña. El dinero fue enviado a través de una empresa de Soares, Mattock Capital Group, con sede en las Islas Vírgenes. Cabral está preso desde el año pasado por corrupción.

A las primeras horas del martes la policía se presentó en la puerta de Nuzman, en el lujoso barrio Leblon, en Río de Janeiro, para buscar pruebas y llevarlo a un interrogatorio. Según las informaciones preliminares, Nuzman participó en la trama de compra de votos y habría realizado la conexión entre corruptos y corruptores.

El abogado de Nuzman, Sérgio Mazzillo, afirmó que no hubo irregularidades y que su cliente estaba tranquilo.

Nuzman, que abrió las Olimpiadas de Río el año pasado, fue el líder de la estrategia que llevó a la elección e esa ciudad en octubre de 2009, frente a las demás candidatas, Madrid, Tokio y Chicago. La victoria fue anunciada por Joao Havelange, el expresidente brasileño de la FIFA, que murió el año pasado, a los 100 años, cercado por sospechas de corrupción en la entidad del fútbol internacional. «Llegó la vez de Carlos Nuzman. Sorprendió apenas por la demora», escribió Juca Kfouri, uno de los cronistas deportivos más respetados de Brasil.

La cooperación francesa

En marzo, el diario francés «Le Monde» denunció que los brasileños pagaron sobornos tres días antes de la elección a directivos del Comité Olímpico Internacional (COI). La Fiscalía francesa ya investigaba el caso en un acuerdo de cooperación con Brasil y envió representantes a Brasil para seguir los interrogatorios y los confiscos.

Según el diario deportivo local «Lance», el deportista brasileño, Eric Maleson, expresidente de la Confederación Brasileña de Deportes en Hielo (CBDG), colaboró en las investigaciones con la fiscalía francesa. Maleson cortó relaciones con Nuzman, cuando fue despedido de la presidencia de la confederación, a fines del 2012, acusado por mala gestión, falsificación de documentos y desvío de fondos.

«Carlos Nuzman está corrompido y tendrá hasta nacionalidad rusa, ofrecida por el primer ministro ruso, en contrapartida por su voto a favor de Sochi en la organización de los Juegos Olímpicos de Invierno del 2014. Esa nacionalidad rusa le permitiría huir de los tribunales brasileños si lo necesitase», habría declarado Maleson a los investigadores franceses, según constaría en un informe citado por el diario brasileño, que entrevistó al fiscal francés Jean-Yves Lourgouilloux.