José Luis Blanco, subcampeón de Europa y cazador de cacos

M. FRÍAS | MADRID
Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

En agosto de 1999, a un ratero se le ocurrió robarle la mochila a Maurice Greene, entonces el hombre más rápido del mundo, en el aeropuerto de Sevilla, recién llegado para disputar el Mundial. Le alcanzó en segundos.

Algo parecido sucedió el sábado en Lloret de Mar. Tres jóvenes salieron corriendo de un supermercado con dos bolsos mientras las dependientas salían tras ellos. Casualmente pasaba por allí José Luis Blanco, subcampeón de Europa de 3.000 obstáculos, quien se estaba entrenando para el Mundial de cross de este fin de semana en Amman (Jordania). Y éste se fue tras ellos. «Les pillé fácil. Estaba entrenándome y ya estaba caliente. Además, me conozco la zona perfectamente y pensé que mucho tendrían que correr para que se me escapasen. Todo el rato los tuve a tiro pero cuando ya estaba cerca les grité «policía, mochila al suelo» y tiraron los bolsos. Cruzaron la carretera y a uno casi le atropella un coche. No quise cogerles porque no sabía si iban armados. Cogí los bolsos y los llevé al supermercado. Allí me recibieron como a un héroe. Yo creo que nunca me han aplaudido tanto. Luego vinieron los Mossos de Esquadra y seguí entrenándome».