El árbitro español de artes marciales mixtas Jesús Arjona
El árbitro español de artes marciales mixtas Jesús Arjona
Artes Marciales Mixtas

Jesús Arjona, la ley dentro del octógono

El réferi español analiza con ABC la evolución de las artes marciales mixtas a través de las normas y descata su papel como herramienta para «salvaguardar la integridad física» de los luchadores

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3 de febrero de 2018. Belém, Brasil. La luchadora de artes marciales mixtas (MMA) ucraniana Valentina Shevchenko, una de las mejores del mundo, se enfrenta en un evento de UFC a la brasileña Priscila Cachoeira. Tras lograr derribar a la caroica al suelo, Shevchenko se posiciona sobre su rival y le propina una brutal paliza. Hasta 230 golpes llega a recibir. El árbitro Mario Yamasaki observa expectante cómo, con mucho coraje, Priscila aguanta la ingente cantidad de impactos de todo tipo. Saltan las alarmas. Se ha puesto en serio peligro la salud de la peleadora. Se abre el debate: «¿Cuándo se debe parar un combate de MMA?». Jesús Arjona (Rota, 1971) trata de aportar soluciones al controvertido problema.

Para abordar el complejo tema de las leyes y su interpretación, hay que destacar que las MMA son un deporte muy joven, apenas un cuarto de siglo, que brota que de la mano de la compañía Ultimate Fighting Championship en 1993 y que, precisamente, comienza a considerarse como tal con la introducción de ciertas normas que son aceptadas por todos los participantes. Cuando las MMA cruzan el charco para desembarcar en Europa, los eventos reglados todavía se organizaban en crudo. «En los inicios de la UFC estaba viviendo en Misisipi (EE.UU.). He presenciado las MMA en ambos lados del oceáno. Al principio tenían mucho que ver con el desafío de la familia Gracie», relata Arjona. Era el conocido «valetudo», donde las reglas eran mínimas y las peleas se asemejaban a un conflicto callejero. «Han ido evolucionando», avisa el roteño, que ha mamado las artes marciales desde los cuatro años y ha sido luchador profesional en varias disciplina de combate, además de ser entrenador y promotor para más tarde entrar en el mundo del arbitraje.

Arjona da las últimas indicaciones antes de un combate
Arjona da las últimas indicaciones antes de un combate- VFL

Arjona comenzó desde muy pequeño a empaparse de la filosofía marcial. Tener cerca una base militar americana quizá fuese una motivación para disfrutar una vida de batalla. Hombre de trotar mundo, emprendió su aventura con el «valetudo» en las islas Canarias en el 93. Desde entonces su amistad con las MMA (su sucesor reglado) ha sido inseparable. Por eso sabe bien de lo que habla. «El cambio a las reglas unificadas fue muy importante porque el "valetudo" no llegaba a ser deporte, era pelea de la calle. Con las reglas nacen las MMA», apostilla. Sin embargo, con unas normas recién alumbradas, el problema residía y, en ocasiones todavía reside, en saber aplicarlas. «Un árbitro de kickboxing no puede arbitrar MMA», dice tajante Arjona, al que oportunidad de aplicar la ley dentro del octógono le llegó por necesidad. «No decidí hacerme árbitro. Sucedió que había eventos y faltaban árbitros y tuve que arbitrar algún evento de los que organizaba. No había réferis de MMA». Hubo un punto de inflexión, una batalla que pudo acabar en tragedia. «En el momento que pensé que había que hacer algo porque era un caos fue en el combate de Robin Gracie contra Alexis Mañas (Barcelona, 2002). El arbitraje fue caótico y puso en serio peligro la salud de Alexis Mañas. Ahí pensé que tenía que tomar parte en esto. Fue el primer combate grande que hubo en España, el primer español que aceptaba un reto Gracie, había un millón de pesetas para el ganador... A Alexis Mañas lo dejaron KO, el árbitro no tenía ni idea de suelo y no supo parar el combate y podría haber acabado muy mal. Tuvimos una reunión Jesús López, Luis Mazinger y yo y vimos que sin árbitros formados no se podía practicar este deporte», recuerda el roteño.

Tras aquella nefasta reminiscencia, Arjona se volcó en el estudio de las normas, fijándose en los grandes árbitros internacionales de la época. Luego llegaron los cursos. La adaptación a un ecosistema más potable. «El primero lo hice con la comisión de Hombres de Honor, un evento de Chinto Mordillo. Jesús López se encargó en preparar la reglamentación de suelo y "Súper" al "striking" (golpeo) y ahí formamos las primeras reglas que durante muchos años se han hecho en España, que no eran las mismas que se hacían en todo el mundo». Ese primer paso sirvió para impulsar gratamente las MMA en nuestro país, pero para el de Rota actualmente quedan desfasadas. «Peleo porque esas reglas se dejen atrás. Durante mucho tiempo en España no se usaron los codos, los amateur no golpeaban con el puño en la cara y eso no es reglamentación de MMA, sí que se debe permitir. Las primeras normas que se hicieron aquí se copiaron más del "pancrase" francés que de las MMA mundiales».

Parar o no parar, esa es la cuestión

La experiencia de estar subido durante décadas en un cuadrilátero le ha dado a Arjona unas tablas vitales para saber lo que puede sentir un luchador en ciertas situaciones. Pero si algo tiene claro es que dentro del octógono un árbitro es la ley, una herramienta destinada a proteger la salud de los deportistas. «En las MMA hay una particularidad y es que no hay conteo, cuando se para un combate se acaba. Al principio tenía mucha responsabilidad sobre cuándo parar una pelea, porque si la paras y realmente está en condiciones para seguir luchando, el público se te tira encima. Yo personalmente tengo un largo recorrido y las decisiones las tomo asumiendo la responsabilidad. De hecho siempre les digo a los competidores que yo estoy ahí para no haya daños en su integridad».

Tener una referencia normativa es vital para el desarrollo y la progresiva aceptación de las MMA en España. Siempre hay que diferenciar entre los peleadores que arriesgan su cuerpo de modo amateur y los que lo hacen profesionalmente. «En la reglamentación internacional, los codos no se pueden utilizar en competición amateur. En los eventos que se usan codos al cuerpo es porque no están usando la reglamentación internacional. Son unas reglas hechas un poco a la carta. Eso es malo para los peleadores porque en cada evento te preguntan lo que está permitido y lo que no», explica Arjona, que destaca que en World Fight Tour (WFT) y Victoria Fighting League (VFL), dos promotoras donde ejerce de jefe de árbitros, «usan las reglas que son». «Estoy intentando que las reglas sean las homologadas internacionalmente. De hecho, me estoy negando a arbitrar con normas que no sean las oficiales», destaca el réferi.

El árbitro español, durante una competición de MMA
El árbitro español, durante una competición de MMA- VFL

Con las revoluciones disparadas, los luchadores llegan a vivir momentos difíciles, lógico en un deporte extremo. Por eso también es de una enorme complejidad saber actuar correctamente para «salvaguardar su integridad física», frase que repite continuamente el roteño. El rodaje es un grado en este sentido. «Creo que es importante que un árbitro haya sido peleador porque tienes que tener mucho ojo en parar en el momento exacto. Saber tanto de golpeo como de luxaciones. Últimamente hay debate porque se están viendo lesiones graves porque el luchador no se rinde. De hecho, hay combates en la que un luchador se rompe la mano en el primer asalto y sigue y gana el combate. Sí, eres un guerrero heroico, ¡pero te has roto la mano!», exclama el roteño. Es aquí donde la ley se tiene que imponer a la ambición deportiva y se necesitan unas cualidades específicas para realizar con éxito esta tarea. «La templanza y no querer ser el centro del espectáculo. También tener determinación y tener una autoridad para que no te coma el público ni las esquinas. Hay que tener mano izquierda y mano derecha», apostilla Arjona, que asegura que en España «se cobra muy poco» y que, pese a regentar también un gimnasio, por ahora tiene que compaginarlo con su trabajo fuera del deporte.

España va saliendo de la adolescencia

La adopción de unos estatutos, por tanto, han ayudado a que en España el número de practicantes y seguidores de las MMA hayan crecido exponencialmente en el nuevo milenio. Muchos son los atletas nacionales que están semana tras semana compitiendo en grandes promotoras mundiales. Nuestro país está poco a poco saliendo de la adolescencia en este deporte. Esta temporada promete traer grandes alegrías debido al potencial que yace en peleadores de varios rincones del territorio español. «Este año va a ser un año importante. Hay tres televisiones que han apostado por las MMA: Gol Tv con «la hora de la UFC». BeMad con «World Fight Tour», que han cerrado varios eventos y «Ten» también está apoyando. Yo actúo de jefe técnico de arbitraje de VFL y de WFT. Creo que estamos haciendo un trabajo bastante bueno», afirma. España no solo exporta atletas, también al roteño le llaman del exterior para vigilar que impere el juego limpio dentro de la jaula. «Quiero seguir arbitrando internacionalmente». Ganas no le faltan. Arjona seguirá siendo la ley en el octógono.