Iván Helguera en un entrenamiento con el Real MadridIgnacio Gil

Helguera: «No se puede hablar de desgana y hastíoen el equipo»

MADRID. Julián Ávila
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Iván Helguera forma parte del grupo de futbolistas que no tienen prejuicios. Muy seguro de sí mismo y de sus prestaciones, se considera el número uno, no rehúye la confrontación dialéctica y encaja con displicencia las críticas. Y más ahora, cuando muchos le señalan con el dedo acusador por sus últimas actuaciones con el equipo.

— ¿Su mente está satisfecha?

— Sí. En el primer año en el Madrid he ganado la Copa de Europa, soy de los habituales en las alineaciones, me están saliendo las cosas bien, llevo hasta el momento diez goles, dos de ellos con la selección, soy el máximo realizador del equipo en la Liga de Campeones... Me está saliendo un gran año y estoy supercontento.

— ¿Se siente señalado con el dedo acusador tras los últimos resultados negativos del equipo?

— No. En el Real Madrid y en el puesto que actúo es una cosa natural recibir críticas cuando el equipo no juega bien. Ya sucedió antes cuando nos compararon (Makelele y Helguera) con Fernando Redondo, pero te tienes que acostumbrar a estas etapas difíciles, aunque en esta ocasión pienso que no estoy en el centro de las críticas.

— ¿Se ha buscado en su figura un culpable porque tiene menos nombre que los denominados jugadores estrella?

— No estoy seguro. Aquí todos somos iguales y pienso que la situación se está exagerando bastante. Muchos hablan de crisis y no veo ni entiendo el motivo. Somos los primeros en la Liga y tenemos por delante noventa minutos para superar la eliminatoria ante el Galatasaray.

— ¿Se siente más presionado?

—Responsabilizado como cualquier compañero de la plantilla. No tengo motivos para estarlo. De las situaciones difíciles hay que aprender y sacar la parte más positiva.

— El equipo ha bajado su ritmo, su eficacia, y existirá algún motivo.

— Ni el Madrid ni ningún equipo pueden jugar siempre bien. Jugamos partidos cada dos por tres con una alto nivel de exigencia. En algunos hemos acusado el cansancio y en otros, como en Turquía, no estábamos todo lo concentrados que requería la situación. Parte de culpa la tiene el cansancio porque no tenemos tiempo para preparar los encuentros mientras que los rivales tienen hasta una semana, y eso se nota. Lo importante es que la temporada pasada perdíamos ante el Alavés y el Racing cuando llegaron nuestros partidos más flojos y ahora hemos ganado en idénticas situaciones.

UNA SITUACIÓN PASAJERA

— ¿La motivación del equipo ha tocado techo?

— No lo creo. Es más, la derrota ante el Galatasaray no nos ha venido del todo mal. Para llegar a una final hay que sufrir y no te puedes despistar porque te quitan de en medio. Una cura de humildad que nos puede venir bien a todos para afrontar lo que queda por delante.

— ¿Están realmente cansados?

—Sí y es natural, pero por mucho que se diga llevamos cinco puntos de ventaja sobre el Deportivo, la misma que cuando el equipo daba más sensación de fortaleza física.

— ¿Se puede hablar entonces de desgana y hastío?

— En absoluto. El bajón en determinados partidos sobreviene por la falta de concentración y punto.

— Del Bosque comentó que parte éxito del equipo se fundamentaba en la imagen laboriosa que daban las estrellas. ¿Se ha perdido ahora ese espíritu?

— Las estrellas las crea la Prensa. Repito, aquí, en este vestuario, todos somos iguales y corremos todos.

— ¿Es preciso poner orden en el equipo?

— No es necesario porque estamos atravesando una situación pasajera. Estamos hablando de dos partidos en los que hemos jugado una primera parte muy bien y una segunda parte desastrosa. Hemos pasado del éxito a la debacle en menos de una hora y ese análisis es muy superficial.

— ¿El vestuario está unido como al principio?

— Estamos todos en el mismo barco, con diferentes misiones, pero en sintonía. El vestuario está tranquilo y si hay menos comunión es por culpa de los resultados. Es algo natural, pero hablamos como siempre y si enlazamos varios partidos ganados volverá la normalidad.

— ¿Se ha pecado de prepotencia?

— Ya nadie arrasa. El Juventus no va a ganar nada y el Milán tampoco. El Manchester casi no se clasifica para las rondas decisivas. Los equipos están más equilibrados y los modestos ya no son tan débiles. Hay gente que piensa que deberíamos ganar la Copa de Europa y la Liga con facilidad. En este club es natural porque el aficionado sólo piensa en ganar. Si lo hacemos en Las Palmas hablaremos en otro tono.