KENIA

El éxodo africano del atletismo español

Cuna de grandes campeones kenianos, Iten —a 2.400 metros de altura— es un nuevo centro de entrenamiento para atletas de nuestro país. Un entorno privilegiado que les ayuda a rebajar marcas y a crecer como personas

NAIROBI Actualizado:

En la localidad de Iten —situada en pleno altiplano keniano—, el transporte motorizado apenas es una anécdota dedicada a satisfacer la pereza de algunos privilegiados. Ante esta carestía, y desde el alba, no resulta extraño observar en sus senderos una peregrinación de improvisados atletas sin inicio ni destino aparentes. Sin embargo, cualquier intento de emular a estas flechas humanas y emprender una rápida caminata deja a uno sin aliento. Y no es para menos. Situada a más de 2.400 metros de altura, Iten se ha convertido en los últimos años en la cuna histórica del atletismo africano. De sus calles sin asfaltar han salido campeones como Kipchoge Keino, cuatro veces medallista olímpico, Amos Biwott, oro en México 68, o Christopher Koskei, oro en el los Campeonatos del Mundo de Sevilla 99.

No obstante, en los últimos meses, una estirpe de viajeros ha decidido plantar cara a esta hegemonía geográfica. Entre ellos, el vigente campeón de Europa de 1.500 metros, Arturo Casado. El pasado mes de enero, cual asceta postmoderno, Casado decidió viajar al país africano para concentrarse en el centro de alto rendimiento que Lornah Kiplagat (récord del mundo femenino de media maratón) mantiene abierto en esta localidad.

«Aquí se concentran los mejores, por lo que era un reto aprender de ellos», asegura el atleta madrileño, quien se encuentra estos días sumergido en su tesis doctoral, dedicada —precisamente— al análisis de las técnicas utilizadas por los kenianos. «Lo que más sorprende es el diferente método de entrenamiento que siguen con respecto a Europa, ya que trabajan mucho con las sensaciones y saben escuchar a su cuerpo a la perfección. De igual modo, no se agobian tanto con los tiempos, algo de lo que deberíamos aprender», reconoce el atleta.

Volver a los orígenes

El centro —alquilado en su gran mayoría por el equipo de Reino Unido con vistas a preparar los Juegos Olímpicos de Londres 2012— cuenta con un albergue con gimnasio y buena parte de las comodidades propias de occidente. Eso sí, en un entorno privilegiado. «Aquí se respira y vive deporte. Y en una disciplina de la que normalmente sólo se habla de forma negativa (en casos de dopaje) o positiva (cuando hay medallas), a veces es necesario volver a los orígenes», recuerda el campeón de Europa.

De igual modo se postula el maratoniano Marc Roig, uno de los promotores de la idea. «Tras viajar varias veces a Kenia me di cuenta que éste era el lugar perfecto para mejorar como atleta», asegura el catalán, quien pretende huir del mito que vincula al entrenamiento en altura con el éxito: «El mayor mayor índice de victorias de los kenianos se debe a varias circunstancias, no solo a la altitud: entre ellas, genéticas, culturales y propias de su alimentación».

Casado y Roig no son los únicos que han decidido emprender viaje en busca de su Ítaca particular. En los últimos días, a estos pioneros se han unido los atletas Fran España, Lucas Vallejo, Fabiana Lafuente y Elena García Grimau. Precisamente, esta última destaca la dificultad de los primeros entrenamientos. «Cuando llegamos, era complicado respirar debido a la altitud. Pero con cada carrera te vas acostumbrando», asegura la atleta, quien remarca que el trato con los corredores kenianos no solo les ha permitido «mejorar en el terreno deportivo, sino también en el personal». Mientras, y con las primeras luces del día, una nueva peregrinación de atletas inicia su tránsito por las calles de Iten. «Ésta es la verdadera esencia del atletismo», remarca Casado. De la gloria de las medallas ya nadie se acuerda.