Marc Soler
Marc Soler - AFP
Presente y futuro

Las estrellas españolas que nacieron en la crisis

España afianza su futuro con marcas, títulos y dominio en categorías inferiores

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Siempre pendientes del relevo, con miedo a que las medallas se agoten por falta de nuevos bríos, el deporte español responde con fuerza, títulos y dominio en categorías inferiores. Una generación de triunfadores veinteañeros en las pistas impulsa la esperanza para los próximos Juegos Olímpicos, Mundiales, Europeos y más allá, porque tienen el único límite de su propia ambición.

A imagen de aquellos a los que pedían autógrafos hace poco, pero con sus propias huellas imborrables ya en marcas y podios, son deportistas que han crecido en plena crisis y a pesar de ella. De 2011 a 2012, el presupuesto para las federaciones bajó de 73 a 53 millones, cuando estos jóvenes comenzaban a pensar en el deporte como algo más que una diversión extraescolar. Algunos de los que brillan hoy por todo el mundo ni siquiera tienen ningún recuerdo de Cobi, pero sí han crecido con ese espíritu competitivo con origen en Barcelona 92. Por fortuna para España, también han madurado conscientes de que el deporte es más sacrificio en el tartán que nóminas a final de mes. La juventud les otorga el descaro de retarse a sí mismos cada día, y los frutos se reflejan en el palmarés colectivo de una variedad de deportes que renuevan las esperanzas. Son campeones júnior de judo o remo; debutantes en grandes ligas a edades adolescentes en fútbol o baloncesto; conquistadores de marcas que dejan sin habla a veteranos en natación o atletismo; duros rivales sin respeto por la experiencia del que tienen al lado en tenis o ciclismo. Ofrecen energía y calidad por todo el mundo, cada fin de semana y en un abanico inagotable de disciplinas.

«Hay que cuidar el futuro del deporte español. A competir fuera se va con dinero. Para ir a una concentración necesitamos dinero. El hecho diferencial del último ciclo olímpico es que, ante la bajada del dinero público, el dinero ha salido de otros sitios», exige siempre Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español. Al sacrificio, trabajo y predisposición de los atletas, se han ido uniendo nuevas ideas y recursos para que el talento no se vea interrumpido por la crisis. Así, las familias apostaron por las estrellas de sus casas, recayendo en los ahorros gran parte de los viajes o concentraciones, como ocurre en algunas de las selecciones de hockey. Pero también colaboran programas de micromecenazgo o de empresas como Podium, que tratan de paliar la falta de recursos donde más se nota la caída de ingresos: en las raíces.

Recuperar las bases

Estos deportistas cuentan con menos recursos económicos, pero muchos más referentes en los que fijarse. Y no solo entre los medallistas consagrados, sino también en esos coetáneos que han sabido encontrar su lugar en el mundo olímpico absoluto. Ejemplo es Marcus Cooper Walz. Becado de Podium, el palista, que todavía no podía optar a beca ADO (ayuda al deportista olímpico), pudo entrenarse, salir a diferentes competiciones y conseguir las marcas necesarias para acudir a los Juegos de Río 2016. Una vez allí, logró el oro. Con 21 años. «Es un programa imprescindible para entender los éxitos del deporte español en los últimos años», corrobora Blanco. Y los de los próximos. Otro que ya vuela solo gracias al apoyo de estos últimos años es David Sánchez, que se proclamó el miércoles doble bronce en el Europeo de Bucarest de halterofilia. Y con 19 años, Laura Martínez quiere recorrer ese mismo camino: ya apunta a todo para Tokio 2020, con su subcampeonato del mundo júnior en judo.

Otros, como Hugo González, han decidido pulir sus encantos fuera de España, con más garantías en infraestructuras y tiempo de dedicación de lo que hoy se le puede ofrecer en casa. Esther Briz seguirá sus pasos hacia Estados Unidos para poder remar todo el año hacia mayores éxitos, impulsada la zaragozana por el oro mundial juvenil. También las federaciones intentan recuperar el tiempo y el dinero perdidos, sobre todo, para que no se pierdan en el camino. Una exigencia que llega de la absoluta y que defiende, entre otros, Sergio Scariolo: «El deporte es una herramienta educativa y formativa». El seleccionador se enorgullece de lo que crece por debajo, con un Ousman Garuba que despunta con 16 años en la Liga EBA. Son los nuevos aires del deporte español.

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  1. Usman Garuba (16 años). Baloncesto

    Con edad para estar en cadete, el madrileño ya despunta, por altura y poderío para los rebotes, en la Liga EBA. Mide 2,01 metros, pesa más de cien kilos y tiene como ídolo a Kareem Abdul-Jabbar. Su calidad ha llamado la atención de Pablo Laso. A punto estuvo de debutar con el primer equipo contra el Burgos con solo 15 años. De padres nigerianos, se afincaron en Azuqueca de Henares, donde lo captó el equipo blanco. Tiene dos hermanos, el mediano, Sediq, también apunta alto.

  2. María Vicente (17 años). Atletismo

    Imposible ya no catalogarla como la sucesora de Ruth Beitia. La catalana fue campeona del mundo júnior en heptatlón el curso pasado en Nairobi y en este se confirma entre la élite con un récord mundial en pentatlón sub 18. Tan completa en todas las disciplinas atléticas que no pudo decantarse por ninguna cuando eligió el tartán por delante del ballet. Rapidísima en los 60 metros, su potencia de piernas también la impulsa hacia la estela de Beitia en salto de altura. De padre cubano y madre conquense, es Ángel Javier Fernández quien la guía en su carrera deportiva. Lleva poco tiempo dedicada de lleno al atletismo y se supera en cada prueba. En lo personal aún no sabe si estudiar fisioterapia o bioquímica.

  3. Laura Martínez (18 años). Judo

    Aunque es campeona de España absoluta, es consciente de que le quedan más competiciones de este nivel para mejorar y seguir creciendo en el ranking. No obstante, tiene un buen impulso de sus triunfos en la categoría júnior. La madrileña fue subcampeona en el Mundial de Zagreb de 2017, y también logró la plata europea en Eslovenia, en menos de 48 kilos. También compagina el deporte con los estudios de Fisioterapia.

  4. Ferrán Torres (18 años). Fútbol

    Todavía tiene que ganar algo de músculo, pero su cuerpo, sin eclosionar del todo y, sobre todo, su calidad en el césped, le han otorgado ya un premio mayúsculo: debutar en Primera con el Valencia. Es el primer futbolista nacido en el 2000 en estrenarse en la División de honor, y acapara miradas porque se le augura un gran futuro. También brilla en las categorías inferiores de la selección española, campeón de Europa con la sub 17 el año pasado. Pero no desatiende sus estudios de FP.

  5. Marc Soler (24 años). Ciclismo

    Con solo dos temporadas en la máxima categoría, ganó la París-Niza a principios de marzo. Ya acecha a los grandes en las rondas de varios días. Fue quinto en la última Volta a Cataluña y persigue la estela de Alejandro Valverde en el Movistar. Sabe que, por el momento, su papel es el de ayudar al murciano, que vive una segunda juventud, y a Nairo Quintana. Eusebio Unzué lo tiene en cuenta, pero le pide más fortaleza física, por eso participará en la París-Roubaix, para seguir aprendiendo sobre un terreno tan inestable como el empedrado. También tomará parte en las clásicas de las Ardenas. Y estará en la lista de reserva para el próximo Tour de Francia.

  6. Claudia Pina (17 años). Fútbol

    Estudia 1º de Bachillerato y rompe récords en el césped. En 2017, con 16 años fue la jugadora del mundo con más goles en sus botas en competiciones UEFA (16), y es la tercera en la clasificación general; solo tiene por delante a Cristiano Ronaldo (27) y al albanés Halim Selmanaj (21). Debutó con la selección española en el Mundial sub 17, bronce; y fue plata europea un año después, con esos 16 goles y otro récord para la mochila: siete tantos en un solo encuentro. Comenzó en el fútbol sala, dio el salto al campo grande del Español donde estuvo dos años. El Barcelona la fichó cuando tenía 13 años.

  7. Hugo González (18 años). Natación

    Aunque se defienda en los Mundiales de categoría inferior con tres oros y una plata (100 y 20 espalda y 400 estilos, y 50 espalda), sus marcas son absolutas. Su ambición va igual de rápido que sus brazadas, y diversifica sus esfuerzos en todas las pruebas posibles. Ya le han catalogado como el sucesor de Mireia Belmonte, pero el mallorquín, que se entrenó en Madrid y en Murcia, prefiere seguir su camino. Uno que lo ha llevado a la universidad de Auburn, en Alabama, para completar su progresión y dar el salto a las piscinas grandes. Está bajo la tutela del exmedallista olímpico Sergi López. Sabe que hay que labrarse un futuro también fuera del agua. Se decanta por los estudios de ingeniería informática.

  8. Nicola Kuhn (18 años). Tenis

    Aunque nació en Austria, su tenis se consolida en España, con una buena temporada en la Academia de Juan Carlos Ferrero. De padre alemán y madre rusa se desenvuelve como pocos sobre la tierra batida. Acaba de cumplir la mayoría de edad y ya luce un título júnior en Roland Garros en dobles y una final, también júnior, en individual. Pero aspira a ser un campeón absoluto. Se curte todavía en los torneos Challengers, pero ya se codea con la élite en su puesto 211 del ranking mundial. Muestra de su competitividad: es campeón de España de karting.

  9. Esther Briz (18 años). Remo

    A esta zaragozana de 18 años se le está quedando pequeño el Ebro. En septiembre de 2017 ganó el oro en el Mundial júnior de remo, en la modalidad de scull. Un triunfo nacido en la exigencia a la que obliga compaginar los estudios de 2º de Bachillerato con la práctica cada vez más profesional del remo. No siempre hay agua en el Ebro, por lo que también se entrena en Sevilla. Intentará continuar su progresión en una universidad estadounidense, que le permita remar todo el año hacia un mayor palmarés en su paso a las categorías absolutas.

  10. Ángela Salvadores (21 años). Baloncesto

    Su reto por crecer hizo que dejara la comodidad de jugar en España, en el Perfumerías Avenida, y se embarcara en la aventura de la liga húngara. Pasó por Estados Unidos, pero quería centrarse en el baloncesto de forma más profesional. Sigue buscando su sitio en la selección española absoluta porque hay tanta calidad que, por el momento, no ha tenido la oportunidad. Aunque sus datos la avalan tres oros europeos (dos sub 16 y sub 18), plata sub 17, bronce sub 2018. Fue MVP en el Mundial 2014 (sub 17).