Carlos Llavador, medalla de bronce en florete en el Mundial
Carlos Llavador, medalla de bronce en florete en el Mundial - EFE

EsgrimaCarlos Llavador: «Con esta medalla espero ayudar a que la esgrima resurja»

Tras frenar con su bronce en el Mundial una sequía de 23 años en la disciplina de florete, el tirador madrileño ya piensa en los Juegos de Tokio 2020

MadridActualizado:

Tras unos años derivada al ostracismo por la falta de resultados, la esgrima española ha despertado de su letargo. El causante de este inesperado brote verde ha sido Carlos Llavador (Madrid, 1992). El tirador madrileño ha conquistado recientemente una medalla de bronce en el Mundial de Wuxi (China) –la décima española en toda la historia de los mundiales– y supone frenar una sequía de 23 años en la disciplina de florete a nivel individual, convirtiéndose así en el segundo floretista nacional que se cuelga un metal en un campeonato planteario. Su progresión ha sido excelsa desde que, con solo ocho años, se pertrechase con la indumentaria caballeresca para introducirse en el minoritario mundo de los mosqueteros. Tras despuntar durante años en el circuito nacional, Llavador ha trasladado su campamento base a Frascati, en Italia, país de enorme tradición en este deporte y que copa a los «mejores floretistas», para tratar de experimentar una mejoría en los campeonatos internacionales. Esta aventura, por el momento, ha dado sus frutos. Ahora, centra su objetivo en la próxima temporada: «Estar entre los 16 primeros de la clasificación mundial en abril de 2019». En el horizonte, los Juegos de Tokio 2020.

Cuéntenos sus inicios en el mundo de la esgrima.

Con ocho años fui con el colegio Asunción Rincón, en la asignatura de Educación Física, a probar la esgrima a la Sala de Armas de Madrid en el estadio Vallehermoso y me gustó desde el primer día. Me encantaba el hecho de enfrentarte con otra persona con un arma, tener que defenderte y tocarle sin que te tocase. Sobre todo, la velocidad de los desplazamientos y de los tocados.

Imagino que no habrá muchos deportistas que empiecen tan pronto. ¿Cómo son los entrenamientos a esa edad?

Empecé con los amigos del colegio que se apuntaron conmigo. Los entrenamientos son muy divertidos, con muchos juegos. Sin darte cuenta, te vas metiendo poco a poco...

Dígame su interpretación de la esgrima.

Es un deporte muy complejo. Necesitas un buen estado físico, pero también a nivel mental tienes que estar súper activo para saber qué está pensando tu oponente en todo momento. Hay muchas acciones de segunda intención, el rival hace determinado movimiento para engañarte y hacerte otro. Es fundamental la agilidad mental para tomar decisiones en cuestión de segundos. También es básica la coordinación.

¿Por qué eligió la disciplina del florete?

No la eliges tú. Casi siempre lo que hacen es buscar grupos generacionales para poder tirar por equipos y que en el entrenamiento haya un grupo suficiente. Por el tema del horario empecé con el florete.

¿Qué diferencias hay entre las disciplinas?

Están el florete, el sable y la espada. El florete y la espada son armas con las que hay que tocar con la punta y se diferencian en la zona del cuerpo donde hay que tocar. Con la espada vale tocar en todo el cuerpo y con el florete solo vale tocar en la zona del tronco sin contar las extremidades ni la cabeza. Y con el sable se toca con toda la hoja de cintura hacia arriba. En el florete solo está permitido en el tronco porque es donde están las zonas vitales y como se usaba para los duelos era para poder matar a tu enemigo antes. Cabe destacar que en el florete y en el sable existe una regla que no solo el que toca consigue el punto, sino que para lograrlo hay que estar haciendo una acción ofensiva.

¿Cuáles son las características que cree que ha de tener un buen esgrimista?

Un buen tirador necesita ser súper coordinado a la hora de enlazar los desplazamientos y los movimientos de mano. Ha de tener una percepción de la distancia muy buena. Y sobre todo mucho carácter, para saber imponer el ritmo que te interesa en cada asalto.

Hablábamos de los entrenamientos a una edad temprana pero, ¿cómo se dividen los mismos en la alta competición?

Hay una parte física, que estrena con mucho gimnasio. También coordinación y sprints para adquirir potencia. Otra parte son los desplazamientos, que incluyen los movimientos de avanzar, retroceder y de tocado. Además se entrena con el maestro, que nos simula situaciones de asalto. Y por último, el combate.

¿Qué va a suponer esta medalla de bronce económicamente?

Supone entrar en las becas ADO. Tener la tranquilidad de dos años de tener un sueldo y me da la opción de poder seguir en Italia hasta los Juegos Olímpicos de Tokio.

¿Qué le han dicho en su entorno de la esgrima? Es un gran paso para España...

Cambia mucho el panorama en relación con el Consejo Superior de Deportes, que basa todo a nivel de resultados. Hacer buenos resultados implica que el presupuesto del año que viene pueda ser mayor y con eso se puedan sacar a más tiradores a las Copas del Mundo y torneos internacionales, y con ello que poco a poco vaya resurgiendo la esgrima y se obtengan mejores resultados. Espero que esta medalla ayude.

¿A nivel personal le cambia la vida un bronce mundial?

Sobre todo te da la tranquilidad de que estás trabajando bien y de que los resultados llegan. Durante la temporada estaba un poco nervioso porque estaba haciendo una muy buena temporada, había conseguido entrar en una Copa del Mundo entre los ocho primeros, en otras tres estaba entre los 16, había conseguido ganar a gente «top» a nivel mundial y me faltaba solo el pasito ese de la medalla. Ha dado la casualidad que ha sido en el Mundial que es la competición más importante y la verdad que súper bien.

¿Cree que esta medalla ha llegado gracias a su mudanza a Italia?

Se habla mucho del tema de Italia, pero no hay que olvidar que cuando consigo colgarme la medalla de bronce en el Europeo absoluto todos los entrenamientos que había hecho hasta el momento habían sido en España, con mi entrenador Jesús Esperanza. Hasta ahí habíamos demostrado que teníamos el nivel. El mayor cambio que he notado yo en Italia es que personalmente me ha dado la confianza de que, al tirar con los mejores, se pierde ese miedo de que no se les puede ganar. El carácter de que yo también puedo salir vencedor, no porque sean italianos tienen que ganar ellos.

En general los esgrimistas tienen una carrera longeva. ¿Tiene menor exigencia física que otros deportes?

Creo que cada tirador se busca su estilo. Hay gente que son más defensivos y ahorran mucha energía y otros que al tener mucho más movimientos de piernas y buscar un asalto más físico se desgastan antes. Cada uno hasta que no consigue equilibrar el nivel táctico, con el físico y crearse un esquema de cómo es su esgrima no consigue el resultado.

Cuénteme la experiencia en el país transalpino. Los comienzos no suelen ser fáciles...

Tuve suerte porque cuando ya fui para Italia había un brasileño que era muy amigo mío desde la categoría junior. Él había sido el primer extranjero en ir y había cambiado la mentalidad del grupo. Cuando yo fui me acogieron bien desde el primer momento. Tuve suerte porque hay veces que los italianos son un poco cerrados, pero una vez que había cambiado la mentalidad, con el grupo sin problema. Allí me levanto a las 8 de la mañana, desayuno, voy a entrenar a las 9 hasta las 13. Luego comemos, una siesta y por la tarde voy al club a entrenar a los niños pequeños dos días a la semana. Después de eso, hacemos el físico.

¿Ha tenido algún punto de inflexión en su carrera?

El año 2015. Porque conseguí en el mismo año el bronce en el Europeo sub 23 y en el absoluto. A partir de ahí la Federación comenzó a pagarme no solo las copas del Mundo en Europa sino en otros continentes. Gracias a eso pude empezar a competir mucho más. También entré en las becas Podium, con ese dinero pude pagarme la estancia en Italia.

Cuando hablamos tras su medalla estaba solo en el aeropuerto. Da la sensación de que los esgrimistas estáis muy solos al ser un deporte por lo general individual y por las ayudas que se destinan. ¿Haría algún llamamiento?

A las instituciones nacionales les diría que busquen ayudar durante toda la formación de los deportistas, no solo al final. Si tú consigues mejorar las ayudas, se van a conseguir mejores resultados. Hay mucha gente que no consigue llegar por el tema económico. A nivel patrocinadores que busquen apoyar a otros esgrimistas porque también hay opciones de conseguir una recompensa tanto a nivel social como económico. Al apoyar otros deportes se crean otros mercados que están por explotar y pueden crear una imagen fuerte.

Al ser un deporte muy solitario, ¿entrena de alguna forma la capacidad psicológica? ¿Tiene algún psicológo deportivo?

En el deporte cada vez hay más psicológos deportivos, yo de momento no trabajo con ninguno. Nunca he sentido la necesidad de trabajar con alguno de ellos por mi forma de ser. Estoy bien, soy una persona tranquila y no me exalto demasiado aunque no lleguen buenos resultados. Pero sí que es una figura a tener en cuenta y entiendo que haya deportistas que sí que necesiten porque ayudan mucho.

Están los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 en el horizonte, ¿cree que podrá llegar a ellos?

Para llegar a los Juegos necesito otra temporada como la que he hecho este año de buena. Necesito estar entre los 16 primeros del mundo. Mantenerme ahí porque estoy el 13 actualmente. Esta temporada como he conseguido estar entre los 16 primeros de cara al próximo año, las Copas del Mundo se dividen en dos días y yo entro directamente en el segundo día que es en el cuadro principal, es decir, cuando quedan 64 tiradores. Me tengo que acostumbrar a empezar directamente y tener que ganar, porque ya no hay liguilla que puedes llegar a perder algún asalto. La clasificación empieza en abril de 2019 y acaba en abril de 2020. Es un año donde todas las Copas del Mundo cuentan. El Mundial del año que viene si consigo hacer un buen Mundial es un paso muy grande y me acerca mucho a los Juegos de Tokio.

Todavía le queda mucha guerra que dar. Sin embargo, toda carrera tiene una fecha de caducidad. ¿Ha pensado que hará cuando se retire?

Me gustaría tener un club de esgrima que fuera internacional. Un equipo que sea un referente en España y que venga gente de todo el mundo a entrenar igual que me he ido yo a Frascati (Italia).

Este asalto llega a su final. Dígame que le ha aportado la esgrima durante todos estos años.

La esgrima te hace ver que el trabajo duro da sus frutos. Aprendes a sacrificarte y a conocerte a ti mismo, a saber dónde están tus límites.