Diez claves de la XLVI Super Bowl
El Vince Lombardi, junto a los cascos de los New England Patriots y New York Giants - REUTERS
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Diez claves de la XLVI Super Bowl

Números, estadísticas, mitos y leyendas sobre el evento que paralizará Estados Unidos durante la madrugada del domingo

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New England Patriots y New York Giants se disputan este domingo en Indianápolis la corona de la NFL. Estos son alguno datos -no deportivos- que ayudan a entender mejor lo que supone la mayor fiesta del deporte en Estados Unidos.

Audiencia local, evento global

Números mastodónticos para un deporte muy arraigado en Estados Unidos que sufre cuando intenta venderse fuera. A pesar de ello la audiencia no deja de crecer -ahora también vía internet- y supera con facilidad los 100 millones de espectadores.

El «football» ocupó en 2011 nueve de los diez programas más vistos en 2011. Solo dio cancha a la gala de los Oscar que acumuló cerca de 38 millones de televidentes. Mientras, la Super Bowl sigue creciendo, también entre el público femenino según datos de Nielsen.

La Super Bowl supone un enorme escaparate comercial que las grandes marcas pagan a parecio de oro. Cada uno de los más de 50 anuncios se cobrarán a unos 3,5 millones de dólares por cada treinta segundos.

La apuesta de los alcaldes

reuters
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El duelo entre Patriots y Giants supone el enésimo asalto entre Boston y Nueva York, dos ciudades enfrentadas desde hace siglos. La sana rivalidad deportiva ha llevado a que los alcaldes de las se disputen algo más que su prestigio el próximo domingo. El que pierda pagará un viaje con gastos pagados a una familia residente de la otra ciudad.

La apuesta incluye cuatro billetes de avión, estancia durante dos noches en un hotel de lujo, entradas para un evento musical, visitas guiadas por la ciudad, así como una foto junto al regidor que pierda la apuesta.

Además, la familia ganadora tendrá la oportunidad de asistir a un partido de baloncesto o de béisbol. Si ganan los Patriots, Thomas Merino invitará a una familia neoyorquina a ver bien a los Celtics (NBA), bien a los Bruins (NHL). En caso contrario será Michael Bloomberg el que pague las entradas para los Knicks (NBA) o los Rangers (NHL).

Una Super Bowl junto al Big Ben

La fiesta del deporte estadounidense podría mudarse al otro lado del Atlántico. Una cantinela que lleva sonando en la NFL desde hace tiempo, pero que podría hacerse realidad según apuntó el dueño de los Indianápolis Colts, Jim Irsay, en una reunión con periodistas a principios de la semana.

En el horizonte ya se vislumbra la 50 edición de la Super Bowl, que tendrá lugar en 2016, aún sin sede oficial. Pelearán por ella probablemente Los Ángeles, que por ahora no tiene franquicia en la Liga, Miami, San Diego y quizás Londres. «Tendría muchas ventajas y desventajas. Lo hemos considerado», apuntaba Irsay.

Durante los últimos años Londres ha acogido un partido de la temporada regular de la NFL, que pretende reforzar su desembarco en Europa durante la próxima década para ganar mercado. El anuncio de mudar la Super Bowl, sin embargo, no ha gustado nada a los aficionados estadounidenses ni a la prensa del país. Sería como quitarles una estrella de la bandera.

Prostitutas y carteristas en Indianápolis

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Según los cálculos, el partido atraerá a unas 200.000 personas a Indianápolis, capital del estado estadounidense de Indiana. Las medidas de seguridad serán extraordinarias. Un evento así solo es comparable a los actos que involucran al presidente del país.

Un millar de agentes velarán por la seguridad del estadio, pero el trabajo no solo se ciñe a lo que ocurra en el Lucas Oil Stadium. La cadena «Rick's Cabaret» ha recolocado a más de un centenar de sus «strippers» en Indianápolis. «No vendrían si no hubiese clientes, y tampoco vendrían si no fuesen a ganar dinero», explica uno de sus responsables.

Pronósticos y apuestas

Las apuestas para los Giants, favoritos los Patriots. Las Vegas, termómetro de cualquier tipo de apuesta, demuestra que Tom Brady es el gran favorito a levantar el Vince Lombardi. La cadena MGM Resorts International, que gestiona varios casinos, ha explicado que cerca del 65 por ciento del dinero apostado ha ido hacia la victoria de los Giants. Con los Patriots como favoritos, los clientes esperan recoger suculentas ganancias con una nueva sorpresa a cargo del menor de los Manning.

Los Giants han ido recortando terreno en la última semana. Quizás por el pronóstico del videojuego Madden o por Arun, el rinoceronte que imitando al pulpo Paul no dudó ni un momento por los neoyorquinos.

Una pasión sin medida

AFP
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Nadie tose al «football» en Estados Unidos. Es el deporte favorito para el 36 por ciento de los ciudadanos, triplicando a los seguidores del béisbol.

La pasión se refleja en eventos como el «Media Day». La NFL abrió las puertas del estadio de Indianápolis a los aficionados para que viviesen en primera persona el día de la prensa en el que las estrellas atienden a los medios. Acudieron unas 10.000 personas que pagaron por ello entre 25 y 50 dólares. Otro negocio.

Asegurarse un sitio para disfrutar en directo del espectáculo sale caro. Los más arriesgados, que compraron la entrada antes de conocer qué equipos llegarían a la cita, pagaron unos 1.400 dólares. Baratas respecto a los 3.500 dólares de media que cuesta un asiento y los casi 14.000 que se pueden llegar a pagar en la reventa. En total, se han acreditado 5.000 periodistas para el evento, cinco veces más que en un Real Madrid-Barcelona o en una final de la Champions.

Mitos y mentiras sobre la Super Bowl

Una leyenda asegura que la Super Bowl pronostica cómo le irá a los mercados financieros durante el resto del año. Si gana un equipo de la NFL original o de la NFC la bolsa sube. Si gana una franquicia que proviene de la AFL (o de AFC), llueven los números rojos. Un mito que se ha cumplido en el 80 por ciento de los casos.

Tanto la Super Bowl como la NFL son objeto de supuestas investigaciones que reflejan cómo afecta el deporte a todo tipo de asuntos. The Guardian publicó el miércoles un divertido repaso en el que se puede comprobar cómo el fútbol americano pronostica las elecciones presidenciales, causa infartos e impotencia o aumenta las cifras de la violencia machista.

Todo un Espectáculo

AFP
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La reina del pop será la encargada de amenizar el descanso del partido, uno de los momentos más exportados de la Super Bowl. Madonna presentará sobre el escenariosu nuevo tema «Give Me All Your Lovin», a dueto con Nicki Minaj y M.I.A.

El himno correrá a cargo de Kelly Clarkson, ganadora de la primera edición de «American Idol», que tendrá el privilegio de entrar en una nómina en la que aparecen artistas como Carrie Underwood, Whitney Houston, Billy Joel, Diana Ross, Neil Diamond, Beyonce and Mariah Carey.

Prórroga inédita

No son pocos los analistas que apuntan a un resultado ajustado entre Giants y Patriots. De ser así podrían protagonizar la primera prórroga de la historia en una Super Bowl. Los neyorquinos son especialistas en ganar por un pelo. En 1991 se impusieron por un punto de diferencia a los Bills y hace cuatro años superaron a los Patriots de Belichick por solo tres.

El factor Gisele

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Tom Brady es envidiado no solo por su talento en el campo, sino por estar acompañado de la supermodelo Gisele Bundchen. La supermodelo brasileña envió a familiares y amigos un correo electrónico en el que pedía una oración para el importante partido de su marido según publicó el New York Post.

«Él y su equipo han trabajado duro para llegar hasta aquí y ahora nos necesitan más que nunca para cumplir el sueño de ganar la Super Bowl. Por ello os pido que me acompañéis en esta cadena positiva para que él pueda sentirse seguro, sano y fuerte», dice el e-mail. Aunque más que Gisele decidirán los Brady, Belichick, Gronkowski, Manning, Coughlin y compañía.