AtletismoLa «mística» de Yuki, el conserje que ganó al campeón en Boston

El corredor japonés, vencedor de uno de los maratones más prestigiosos del planeta, solo se entrena dos horas al día fuera de su jornada laboral

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Conserje de un instituto entre semana y corredor aficionado en sus tiempos libres, el japonés Yuki Kawauchi viajó hasta Boston para participar en uno de los maratones más prestigiosos del planeta. Geoffrey Kirui, vigente ganador y campeón del mundo en Londres, partía como favorito. El fuerte viento y el frío eran los invitados de excepción. Poco más de dos horas después, saltaba la sorpresa. El japonés se proclamaba ganador con un tiempo de 2:15:58. «Es una barbaridad lo que corre y los tiempos que logra», analiza Carles Castillejo, tres veces campeón de España de maratón y entrenador de atletas de élite.

A sus 31 años, Kawauchi es una de las figuras más destacadas del deporte popular. Con una jornada de 40 horas semanales, el japonés basa su entrenamiento en dos horas diarias de su tiempo libre. Sin entrenador, sin estrategia, sin patrocinador. El «citizen runner» representa la heterodoxia. «Es un caso atípico, rompe todos lo cánones de lo que es un maratoniano», afirma Castillejo.

Convertido en una figura internacional, Kawauchi asegura que no corre por dinero. Solo de esta manera se puede entender que acumule cuatro maratones en lo que va de año. Todos ellos ganados, por cierto. Su actividad, que según él tiene que ajustarse a su calendario y sus permisos en el trabajo, va en contra de lo aconsejado a un profesional: «Lo normal es que se corran dos o tres maratones fuertes al año. La preparación suele ser de 12 a 15 semanas de entrenamiento específico», cuenta el atleta español.

«Yuki Kawauchi hace muy bien al atletismo porque lo da a conocer»
Carles Castillejo , Atleta español y entrenador

«Tiene un poco de mística: corredor amateur, funcionario, que corre como un profesional...», afirma Castillejo. Desde que debutara en 2009, el japonés acumula 81 maratones. El último fue el de Boston. Ya en la línea de meta, aseguró que las circunstancias meteorológicas habían jugado a su favor: «Fueron las mejores condiciones posibles que podía tener para conseguir la victoria». No obstante, Castillejo asegura que estas «eran las mismas para todos», y deja entrever una de las posibles causas de su éxito: «Yuki fue el más listo y quizá tuvo aciertos como no abrigarse tanto, como sí vi a otros corredores. Tuvo un gran control de su ritmo y esto hizo que pudiera ganar», apunta.

Con una media de diez maratones al año, su alta actividad podría condicionar su futuro: «Puede jugar en su contra, pero seguramente pueda suplirlo con la calidad que tiene. Ahora mismo está teniendo éxito, así que tan mal no lo estará haciendo», sentencia el español. Luchando contra lo establecido y ganando, Kawauchi se ha convertido en un icono del atletismo y del deporte popular.